Bote de la Calma Sensorial
Este bote casero se convierte en un aliado perfecto para esos momentos de rabieta o antes de dormir. Ver cómo cae despacio la purpurina dentro del agua ayuda a los peques a bajar revoluciones sin necesidad de palabras.
Duración
~15 min
Edad
1-2 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- botella de plástico transparente con tapón (500 ml)
- agua tibia
- purpurina gruesa o brillantina de manualidades
- un chorrito de jabón de lavavajillas transparente
Preparación
Llena la botella con agua templada hasta las tres cuartas partes, añade un buen chorro de jabón transparente y dos cucharaditas de purpurina. Cierra la tapa y séllala por fuera con pegamento fuerte para que no pueda abrirse.
Paso a paso
- 1
Sentaos en el suelo, en una alfombra o manta cómoda, con el peque en brazos o entre vuestras piernas.
- 2
Mostradle la botella cerrada y agitadla despacio delante de sus ojos para captar su atención.
- 3
Dejad la botella quieta y observad juntos cómo la purpurina va cayendo poco a poco hasta el fondo.
- 4
Nombrad en voz baja y calmada lo que veis: 'mira cómo baja despacito', 'qué brillante', 'qué tranquilo'.
- 5
Dejad que el peque coja la botella con las dos manos y la agite él mismo, ayudándole si le cuesta.
- 6
Repetid el gesto de agitar y esperar varias veces, marcando un ritmo pausado con la respiración.
- 7
Usad el bote como ritual antes de la siesta o cuando notéis que el peque está nervioso o cansado.
- 8
Guardad la botella en un lugar accesible para que la pueda pedir cuando la necesite.
- 9
Revisad de vez en cuando que la tapa siga bien sellada y no haya fugas de agua.
Variantes para no aburrirse
- Con peques de 1 año: sujetad vosotros la botella y limitaos a agitarla y nombrar colores, sin dejar que la manipulen solos todavía.
- Con peques de 2 años: proponedles buscar otro color de purpurina o un objeto pequeño flotante (siempre bien sellado) para hacer un segundo bote y comparar.
- Con hermanos mayores: que sean ellos quienes preparen el bote bajo supervisión y luego se lo presenten al peque como si fuera un regalo mágico.
Consejos para los papás
- Sellad muy bien la tapa con pegamento fuerte o cinta resistente: el bote no debe abrirse nunca en manos de un bebé.
- Revisad la botella de vez en cuando por si se ha aflojado o tiene alguna fuga de agua.
- Usad este juego como rutina fija antes de dormir para que el peque asocie el bote con calma y relax.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.