Cesta de Tesoros del Jardín
Los bebés más pequeños aprenden del mundo con las manos y la boca, así que un rincón exterior lleno de objetos naturales seguros es pura magia para ellos. Solo necesitáis una manta y unos minutos para montar este pequeño museo sensorial que despierta la curiosidad sin ningún esfuerzo.
Duración
~15 min
Edad
0-1 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una manta grande o toalla
- 3-5 objetos naturales limpios (piñas, hojas grandes, piedras lisas, una ramita gruesa)
- una cesta o cuenco pequeño
- opcional: un cascabel suave o campanita
Preparación
Extended la manta en una zona de sombra del jardín, parque o patio. Recoged unos minutos antes 3-5 objetos naturales grandes (nada que quepa entero en la boca), limpiadlos con agua si hace falta y colocadlos dentro de la cesta.
Paso a paso
- 1
Sentad o tumbad al bebé sobre la manta, en una postura cómoda para él (boca arriba, boca abajo o sentado con apoyo).
- 2
Colocad la cesta con los objetos cerca de su alcance, pero fuera de su vista al principio, para crear un momento de sorpresa.
- 3
Sacad el primer objeto despacio y nombradlo en voz alta: 'mira, una piña, qué rugosa'.
- 4
Dejad que el bebé lo toque, lo agarre o se lo acerque a la cara mientras vosotros supervisáis de cerca en todo momento.
- 5
Describid lo que siente: 'esto es suave', 'esto pincha un poquito', 'esto está fresquito'.
- 6
Id sacando un objeto nuevo cada vez que veáis que pierde el interés en el anterior, dejando siempre que decida cuánto tiempo quiere explorar cada uno.
- 7
Si tenéis un cascabel o campanita, agitadlo suavemente cerca (no en el oído) para añadir un estímulo sonoro.
- 8
Aprovechad para hacer una pausa y simplemente observar juntos: una hoja moviéndose con el viento, un pájaro pasando, una nube.
- 9
Cuando el bebé se canse o empiece a llevarse todo a la boca de forma repetitiva, cerrad la sesión recogiendo los objetos con calma mientras los nombráis de nuevo.
- 10
Guardad la cesta para repetir otro día con objetos distintos según la estación: piedras en invierno, flores en primavera, hojas secas en otoño.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés de 0-6 meses: colocad los objetos muy cerca de su vista y dejad que solo miren y escuchen, sin necesidad de agarrar.
- Para peques de más de 1 año que ya gatean: dejad la cesta a cierta distancia para que se desplacen solos hasta ella.
- Con hermanos mayores: pedidles que sean ellos quienes elijan y presenten cada objeto al peque, explicándole de dónde viene.
Consejos para los papás
- Elegid siempre objetos grandes que no quepan enteros en la boca del bebé y evitad piedras pequeñas o bayas.
- Supervisión adulta constante y a corta distancia durante toda la actividad.
- Revisad que no haya insectos, espinas o bordes afilados en los objetos antes de dárselos.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.