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Club de Debate: Dilemas Imposibles

Este juego convierte el salón en un pequeño parlamento familiar donde se discuten preguntas sin respuesta fácil. Es una forma estupenda de que los adolescentes practiquen hablar en público, argumentar con lógica y escuchar otros puntos de vista sin discutir de verdad.

Duración

~45 min

Edad

13-15 años

Ideal para

Aprender

Vídeo para inspiraros

Lo que necesitáis

  • tarjetas o trozos de papel para escribir los dilemas
  • un reloj o cronómetro (puede ser el de un microondas)
  • un objeto pequeño que haga de 'campana' para pedir turno
  • una hoja para anotar los puntos

Preparación

Escribid entre todos, antes de empezar, entre 8 y 10 dilemas en tarjetas separadas (por ejemplo: '¿Es mejor decir siempre la verdad aunque duela?' o '¿Deberían los móviles prohibirse en los institutos?').

Paso a paso

  1. 1

    Explicad las normas: cada ronda, una persona saca una tarjeta al azar y debe defender una postura, mientras otra defiende la contraria.

  2. 2

    Barajad las tarjetas de dilemas boca abajo en el centro de la mesa.

  3. 3

    El primer participante saca una tarjeta y la lee en voz alta para que todos conozcan el dilema.

  4. 4

    Se decide, echándolo a suertes o por turnos, quién defiende el 'sí' y quién el 'no' sobre ese dilema.

  5. 5

    Dad a cada defensor 2 minutos de silencio para preparar mentalmente tres argumentos a favor de su postura.

  6. 6

    Cada uno tiene 90 segundos para exponer sus argumentos sin que el otro le interrumpa, usando el cronómetro para controlar el tiempo.

  7. 7

    Después, se abre un turno de réplica de 1 minuto por cada lado para rebatir los argumentos del contrario.

  8. 8

    El resto de la familia actúa como jurado: levantan la mano por el argumento que les ha parecido más convincente, sin que sea un ataque personal, solo una opinión sobre quién argumentó mejor.

  9. 9

    Anotad en la hoja quién ganó esa ronda y pasad a la siguiente tarjeta con otros dos participantes.

  10. 10

    Terminad la sesión comentando qué dilema fue el más difícil de defender y por qué, como una pequeña reflexión final en grupo.

Variantes para no aburrirse

  • Para los más jóvenes: usad dilemas más sencillos y cercanos a su vida diaria, como '¿es mejor estudiar en grupo o solo?'.
  • Para los mayores: incluid dilemas éticos más complejos relacionados con la actualidad o la tecnología.
  • Con hermanos: formad equipos de dos hermanos contra los padres para debatir juntos en lugar de individualmente.

Consejos para los papás

  • Recordad que el objetivo es argumentar ideas, no discutir de verdad; un adulto debe moderar si el tono se calienta demasiado.
  • Dejad claro que nadie tiene por qué creer de verdad en la postura que le toca defender, es solo un ejercicio.
  • Si algún dilema resulta demasiado sensible para la familia, simplemente descartadlo y sacad otra tarjeta.

Qué trabajan mientras juegan

pensamiento críticoexpresión oral y argumentaciónescucha activa

¿Os animáis con esta?

Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.

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