Debate Relámpago en Familia
Este juego convierte cualquier sobremesa en un pequeño parlamento donde cada peque tiene que pensar rápido, escuchar y argumentar sin perder los nervios. Es una forma estupenda de perder el miedo a hablar en público mientras se lo pasan bien discutiendo temas absurdos o serios.
Duración
~50 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- papel para las tarjetas de temas
- un rotulador o bolígrafo
- un temporizador de cocina o reloj con segundero
- una campanilla o vaso para marcar el final del turno
Preparación
Escribid en tiras de papel 8-10 temas de debate curiosos y variados, doblad cada tira y meted todas en un bol o cuenco.
Paso a paso
- 1
Sentaos todos en círculo y explicad las reglas: cada ronda enfrenta a dos equipos que defenderán posturas opuestas sobre el mismo tema, aunque no coincidan con su opinión real.
- 2
Sacad una tira de papel del bol y leed el tema en voz alta para que todos lo escuchen bien.
- 3
Sorteed con cara o cruz quién defiende el 'sí' y quién el 'no' en esa ronda.
- 4
Dad a cada equipo 2 minutos de preparación en silencio para anotar sus tres mejores argumentos, sin consultar a nadie más.
- 5
Empezad el debate: el equipo del 'sí' tiene 90 segundos para exponer sus argumentos sin interrupciones, controlados con el temporizador.
- 6
Cuando suene el temporizador, tocad la campanilla y cedéis el turno al equipo del 'no', que dispone también de 90 segundos.
- 7
Abrid una ronda de réplica de 60 segundos por equipo, donde cada uno rebate directamente al contrario con respeto y sin interrumpir.
- 8
El resto de la familia actúa como jurado y vota levantando la mano por el equipo más convincente, valorando los argumentos y no si están de acuerdo con la idea.
- 9
Anotad el marcador y repetid con un nuevo tema, rotando los equipos para que todos debatan al menos dos veces.
- 10
Terminad con una charla abierta y sin cronómetro donde comentéis cuál ha sido el argumento más sorprendente de la tarde.
Variantes para no aburrirse
- Para los más jóvenes del grupo: usad temas sencillos y cotidianos como comida o series, y reducid los tiempos a la mitad.
- Para los más mayores: subid la dificultad con temas de actualidad o dilemas éticos y exigid un ejemplo o dato concreto en cada argumento.
- Si hay varios hermanos en casa: montad una liguilla con tabla de puntos durante varias tardes y coronad al 'mejor orador de la casa' con un premio simbólico.
Consejos para los papás
- Recordad que el objetivo es defender un argumento con respeto, no discutir de verdad: si el tono sube, parad la ronda y respirad antes de seguir.
- Evitad temas que puedan herir sensibilidades familiares reales y quedaos con temas hipotéticos o generales.
- Si a alguien le cuesta hablar en público, dejad que empiece anotando los argumentos del equipo antes de lanzarse a exponer en voz alta.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.