El Álbum Viajero de la Familia
Con unas fotos que ya tenéis en casa creamos un pequeño álbum resistente que el peque podrá tocar, mirar y 'leer' con vosotros cada día. Es una forma preciosa de reforzar el reconocimiento de caras, el lenguaje y el cariño familiar.
Duración
~20 min
Edad
0-2 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- 6-8 fotos impresas de la familia que ya tengáis en casa
- cartulina o cartón fino
- pegamento de barra
- tijeras (uso adulto)
Preparación
Reúne entre 6 y 8 fotos familiares que ya tengáis impresas en casa (abuelos, hermanos, mascota, el peque de bebé). Corta varias cartulinas del mismo tamaño para usarlas como páginas.
Paso a paso
- 1
Recorta cada foto dejando un pequeño margen alrededor.
- 2
Pega una foto en el centro de cada cartulina, dejando una página por persona o momento familiar.
- 3
Apila las páginas en el orden que prefieras y únelas por un lateral con cinta adhesiva ancha a modo de lomo, creando un librito resistente y flexible.
- 4
Elige un momento tranquilo del día, como después del baño o antes de dormir, y sentaos juntos en una manta o en tu regazo.
- 5
Abre el álbum por la primera página y señala a la persona diciendo su nombre con voz clara y cariñosa: 'mira, ¡es la yaya!'.
- 6
Deja que el peque toque la página, la manosee o intente pasarla él solo; ayúdale con suavidad si le cuesta.
- 7
Añade un gesto o sonido asociado a cada persona (un beso para el abuelo, ladridos para el perro) para reforzar la emoción y el recuerdo.
- 8
Repite los nombres varias veces a lo largo de la sesión; no hace falta avanzar rápido, la repetición ayuda a fijar las palabras.
- 9
Si el peque señala, balbucea o sonríe ante alguna página, responde con entusiasmo, como si os contarais una pequeña historia juntos.
- 10
Guarda el álbum en un lugar accesible para que pueda pedirlo y repetir la actividad cada día, añadiendo nuevas páginas con el tiempo.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés de 0-6 meses: simplemente muestra cada foto cerca de su carita y habla despacio, sin esperar que interactúe, solo que mire y escuche tu voz.
- Para peques de 18-24 meses: pregúntale '¿dónde está la yaya?' y espera a que la señale o intente decir el nombre.
- Con hermanos mayores: cada hermano elige una página y se la presenta al peque pequeño, practicando así también su propio lenguaje y paciencia.
Consejos para los papás
- Si es posible, plastifica o lamina las páginas para que resistan mordiscos, babas y el paso del tiempo.
- Supervisa siempre que no arranque ni se lleve trocitos de cartulina o cinta adhesiva a la boca.
- Guarda el álbum en un lugar seco, alejado de la humedad, para que dure más tiempo como recuerdo familiar.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.