El Animador de Flipbooks Caseros
El flipbook es el truco más sencillo para descubrir cómo nace una película de dibujos animados: con un lápiz, papel y algo de paciencia, los peques verán moverse sus propios personajes. Es una actividad tranquila que mezcla dibujo, lógica y magia visual.
Duración
~50 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Crear
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Un taco de 30-40 hojas pequeñas del mismo tamaño (folios cortados en cuartos sirven)
- Rotuladores finos o lápiz
- Tijeras
- Un clip grande, grapadora o un poco de pegamento de barra para el lomo
Preparación
Cortad previamente todas las hojitas al mismo tamaño exacto (unos 7x10 cm) y apiladlas bien alineadas; esto es clave para que el efecto funcione.
Paso a paso
- 1
Explicad al peque el truco: si dibujamos casi lo mismo en cada hoja pero con un pequeñísimo cambio, al pasar las páginas rápido parecerá que se mueve.
- 2
Elegid juntos un movimiento sencillo para empezar: una pelota que rebota, un sol que sonríe, un cohete que despega.
- 3
En la última hoja del taco (la de más abajo si se sujeta bien) se dibuja el primer fotograma, bien simple y con rotulador grueso.
- 4
Colocad esa hoja debajo de la siguiente y, aprovechando que se transparenta un poco a contraluz (o mirando el borde), se copia el dibujo pero moviendo un elemento apenas unos milímetros.
- 5
Repetid este proceso hoja a hoja, siempre copiando la anterior con un cambio mínimo, hasta completar unas 20-30 páginas.
- 6
Una vez dibujadas todas las hojas en orden, apiladlas exactamente igual que estaban y alinead bien los bordes.
- 7
Sujetad el taco por el lateral izquierdo con un clip grande, unas grapas o una fina línea de pegamento a lo largo del borde (dejad secar si usáis pegamento).
- 8
Sujetad el flipbook con la mano que sujeta el lomo y pasad las páginas rápido con el pulgar de la otra mano, doblándolas hacia atrás.
- 9
Repetid varias veces ajustando la velocidad hasta que el movimiento se vea fluido; si algo salta raro, revisad esa página y corregidla.
- 10
Guardad el flipbook terminado en un lugar especial: puede ser el primero de una colección de mini películas caseras.
Variantes para no aburrirse
- Para peques con menos paciencia: reducid a 10-12 hojas y un movimiento muy simple (una línea que crece, un punto que rebota).
- Para mayores: añadid un segundo personaje o un fondo que también cambia, y probad a contar una pequeña historia con inicio y final.
- Con hermanos: cada uno dibuja su propio flipbook por separado y luego se juntan todos en fila para hacer un 'festival de cortos' familiar.
Consejos para los papás
- Supervisad el uso de las tijeras al cortar tantas hojas iguales, sobre todo si se usa un cúter para agilizar el corte.
- Recordad que la clave del truco está en cambios muy pequeños entre hoja y hoja: cuanto más sutiles, más suave se ve el movimiento.
- Si se frustran porque no queda perfecto a la primera, animadles a que los primeros flipbooks de cualquier animador tampoco salen redondos.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.