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El Arquitecto del Refugio Salvaje

Con solo lo que ofrece el bosque o el parque, los peques se convierten en ingenieros y arquitectos improvisados. Es un reto de trabajo en equipo, paciencia y creatividad que termina con un resultado tangible del que sentirse muy orgullosos.

Duración

~60 min

Edad

9-12 años

Ideal para

Crear

Vídeo para inspiraros

Lo que necesitáis

  • ramas caídas de distintos tamaños
  • hojas grandes, helechos o ramas con follaje
  • cordel o cuerda fina (opcional)
  • una manta vieja (opcional, para el techo)

Preparación

Buscad una zona con árboles y ramas caídas en el suelo (no arranquéis nada vivo) y delimitad un espacio seguro de un par de metros para trabajar.

Paso a paso

  1. 1

    Explicad el reto: construir un refugio lo bastante grande para que quepa dentro al menos un peque, usando solo materiales del suelo.

  2. 2

    Buscad primero la 'estructura maestra': un tronco caído, una rama baja de árbol o dos palos largos y gruesos que apoyaréis en forma de 'A' o de tienda de campaña.

  3. 3

    Recolectad ramas medianas y colocadlas en diagonal apoyadas sobre la estructura principal, como si fueran las costillas del refugio.

  4. 4

    Rellenad los huecos con ramas más finas, entrelazándolas para que quede una base tupida que sujete el resto de materiales.

  5. 5

    Cubrid toda la estructura con hojas grandes, helechos o ramas con follaje, empezando por abajo y subiendo, como las tejas de un tejado, para que el agua resbale hacia fuera.

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    Si tenéis cuerda o cordel, atad los puntos de unión más débiles para reforzar la estructura.

  7. 7

    Dejad una entrada pequeña y probad el refugio metiéndoos dentro por turnos: ¿cabéis? ¿se mantiene en pie si empujáis con suavidad?

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    Decorad la entrada con piedras, piñas o flores caídas para darle un toque personal.

  9. 9

    Al terminar, haced una foto mental (o real si queréis recordarlo) y, si el sitio lo requiere, deshaced el refugio dejando el lugar tal y como estaba, respetando la norma de 'no dejar rastro'.

Variantes para no aburrirse

  • Para peques de 9 años: limitad el tamaño a un 'refugio para peluches' más pequeño y sencillo de construir.
  • Para mayores de 11-12 años: poned un límite de tiempo de 30 minutos y comprobad si el refugio aguanta una 'prueba de lluvia' echando un vaso de agua encima.
  • Con hermanos o grupo: haced equipos y organizad un concurso al mejor refugio, votando entre todos categorías como 'más resistente' o 'más original'.

Consejos para los papás

  • Supervisad que no se usen ramas rotas de árboles vivos: solo material caído en el suelo, para respetar la naturaleza.
  • Vigilad que las ramas grandes estén bien apoyadas antes de dejar que los peques se metan dentro, para evitar que se caigan encima.
  • Recordad usar calzado cerrado y tener cuidado con astillas o puntas al manipular las ramas.

Qué trabajan mientras juegan

trabajo en equipopensamiento espacialmotricidad fina y gruesa

¿Os animáis con esta?

Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.

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