El Arrocero de Colores
Con un poco de arroz teñido en casa se monta un rincón sensorial que engancha a los peques durante un buen rato. Cavar, llenar vasitos y descubrir sorpresas escondidas trabaja la calma y la motricidad fina sin que se den ni cuenta de que están aprendiendo.
Duración
~35 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Arroz blanco (1 kg aproximadamente)
- Colorante alimentario o témpera líquida de varios colores
- Una bandeja grande o barreño poco profundo
- Cucharas, vasitos, embudos y algún cochecito o animalito pequeño
Preparación
Tiñe el arroz con antelación: reparte el arroz en varias bolsas, añade unas gotas de colorante o témpera y un chorrito de alcohol o vinagre en cada una, agita bien y extiende sobre papel de periódico 20 minutos hasta que se seque. Cuando esté listo, vuelca todos los colores en el barreño y colócalo sobre una toalla o mantel para recoger lo que se salga.
Paso a paso
- 1
Sentaos en el suelo o en una mesa baja con el barreño en el centro, a la altura de las manitas de los peques.
- 2
Enseñadles el arroz de colores y dejad que metan las manos libremente durante un par de minutos, sintiendo la textura y descubriendo los colores mezclados.
- 3
Repartid las cucharas y los vasitos y proponed el primer reto: llenar un vasito solo con arroz de un color concreto.
- 4
Escondedle unos ojitos vosotros varios objetos pequeños (una piedrecita, un botón grande, un animalito de plástico) mientras el peque no mira, y pedidle que los encuentre cavando con la cuchara.
- 5
Cuando encuentre un tesoro, celebradlo juntos y preguntadle de qué color es el arroz que lo rodeaba.
- 6
Proponed trasvasar arroz de un recipiente a otro usando el embudo, explicando que así se aprende a verter con cuidado.
- 7
Si hay más de un peque, organizad una carrera tranquila a ver quién llena antes su vasito sin que se salga nada, más por diversión que por competir.
- 8
Terminad guardando juntos el arroz en una caja o bolsa hermética para la próxima vez, convirtiendo el recogido en parte del juego.
- 9
Lavaos las manos al terminar, sobre todo si el arroz llevaba colorante muy concentrado.
Variantes para no aburrirse
- Para los más pequeños de 3 años: usad recipientes más grandes y menos objetos escondidos, centrando el juego en tocar y llenar sin buscar tesoros.
- Para los de 5 años: añadid tarjetas con números y pedidles que cuenten cucharadas exactas para llenar cada vasito.
- Con hermanos: montad dos estaciones de color y proponed intercambiar arroz entre ellas para crear un color nuevo mezclando con cuidado.
Consejos para los papás
- El arroz suelto es una pieza pequeña: supervisad siempre y no dejéis esta actividad sin vigilancia a menores de 3 años que aún se llevan cosas a la boca.
- Protegé bien el suelo con una manta o toalla grande, porque el arroz se escapa del barreño con facilidad.
- Si usáis colorante muy concentrado, dejad secar bien el arroz antes de jugar para que no manche las manos.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.