El Astillero de Barquitos Flotantes
Una actividad tranquila y creativa perfecta para un día junto al agua: los peques se convierten en pequeños ingenieros navales usando solo lo que encuentran en el suelo. Al final, todos disfrutan viendo flotar sus creaciones en una divertida regata familiar.
Duración
~50 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Crear
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- trozos de corteza de árbol caídos o palitos secos
- hojas grandes y anchas para hacer de vela
- un cordón o hilo si tenéis a mano (opcional, para atar las velas)
- una zona con agua tranquila: un charco grande, un arroyo poco profundo o una fuente
Preparación
Buscad una zona segura cerca del agua donde los peques puedan estar de pie sin riesgo de resbalar ni caer dentro. Recoged entre todos algunos materiales caídos del suelo (nunca arrancados de árboles vivos) antes de empezar.
Paso a paso
- 1
Reunid a los peques y explicadles el reto: cada uno (o cada pareja) debe construir un barquito capaz de flotar y avanzar sobre el agua usando solo materiales naturales encontrados en el suelo.
- 2
Buscad juntos trozos de corteza gruesa, ramitas rectas y hojas anchas, procurando recoger solo lo que ya esté caído, nunca arrancarlo de plantas vivas.
- 3
Cada peque elige una pieza de corteza o madera flotante como base del casco de su barco.
- 4
Clavad con cuidado una ramita fina en el centro de la corteza para hacer de mástil (si la corteza es blanda, puede clavarse a presión; si no, apoyadla bien encajada entre dos ramitas cruzadas).
- 5
Enganchad una hoja ancha al mástil a modo de vela, atándola con el cordón si tenéis, o simplemente encajándola entre dos ramitas pequeñas.
- 6
Dejad que cada peque decore su barco con pequeños detalles: piedrecitas como pasajeros, musgo como cubierta, o flores caídas como banderas.
- 7
Buscad un tramo de agua tranquila y en línea recta (charco alargado, orilla de un arroyo poco profundo o el borde de una fuente) para hacer de 'pista de regata'.
- 8
Colocad todos los barquitos en la línea de salida al mismo tiempo y, si hay corriente, dejad que el agua los empuje; si no hay corriente, podéis soplar suavemente para impulsarlos.
- 9
Gana el barco que llegue primero a la meta marcada (una piedra grande, un palo clavado en la orilla) o el que aguante más tiempo sin hundirse ni volcar.
- 10
Terminad la regata dejando que cada peque cuente por qué su diseño flotaba bien o mal, y animad a mejorar el barco para una segunda ronda si queda tiempo.
Variantes para no aburrirse
- Para peques más jóvenes: simplificad el barco a solo un trozo de corteza sin mástil ni vela, centrando el juego en decorarlo y verlo flotar.
- Para los mayores: añadid una categoría de 'carga': deben conseguir que el barco transporte una piedrita pequeña sin hundirse, poniendo a prueba el equilibrio y la flotabilidad.
- Versión con hermanos: organizad equipos familiares donde el hermano mayor diseña el casco y el pequeño decora el barco, celebrando la regata en parejas.
Consejos para los papás
- Un adulto debe supervisar en todo momento la zona cercana al agua, especialmente si hay corriente o el charco es profundo; los peques nunca deben entrar en el agua sin permiso.
- Recoged solo materiales caídos del suelo, nunca rompáis ramas de árboles vivos ni arranquéis plantas: el objetivo es disfrutar de la naturaleza sin dañarla.
- Si usáis ramitas afiladas para el mástil, comprobad que no tengan puntas peligrosas antes de manipularlas.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.