El Atelier de Retrato al Carboncillo
Con un poco de carboncillo, papel grueso y una lámpara bien colocada, vais a descubrir cómo los artistas consiguen que un rostro parezca tridimensional solo jugando con la luz y la sombra. Una actividad tranquila y muy visual para practicar por turnos como modelo y como dibujante.
Duración
~60 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Crear
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- papel grueso o cartulina blanca
- carboncillos de dibujo o, en su defecto, lápices blandos del 2B al 6B
- una goma de borrar y un trapo o pañuelo de papel
- una lámpara o luz orientable
Preparación
Coloca una lámpara apuntando de lado a la cara de quien va a posar como modelo, para que se vean bien las zonas de luz y sombra.
Paso a paso
- 1
Decidid quién posa primero como modelo y quién dibuja, para ir turnándoos después.
- 2
Orientad la lámpara desde un lateral de la cara del modelo, apagando el resto de luces si es posible, para que aparezcan zonas claramente iluminadas y otras en sombra.
- 3
Antes de dibujar, observad el rostro del modelo durante un minuto entero sin coger el lápiz, fijándoos en dónde está lo más claro y lo más oscuro.
- 4
Empezad el dibujo marcando muy suave el óvalo de la cara y la posición aproximada de ojos, nariz y boca, sin apretar el carboncillo.
- 5
Id oscureciendo poco a poco las zonas de sombra con trazos suaves, usando el dedo o un trapo para difuminar y crear transiciones entre luz y oscuridad.
- 6
Dejad el papel completamente blanco en las zonas donde da la luz directa; ahí está el contraste que hace que el retrato parezca real.
- 7
Usad la goma de borrar no solo para corregir, sino como herramienta de dibujo, dibujando luces sobre el carboncillo oscuro.
- 8
Cuando el primer retrato esté terminado, cambiad de papel: quien dibujaba ahora posa y quien posaba ahora dibuja.
- 9
Colgad los dos retratos uno junto al otro y comentad entre todos qué zonas de luz y sombra os costó más conseguir.
Variantes para no aburrirse
- Si hay hermanos pequeños, dejad que dibujen con lápiz normal en vez de carboncillo, centrándose solo en la forma de la cara sin preocuparse de las sombras.
- Los más mayores pueden intentar un autorretrato mirándose en un espejo en vez de dibujar a otra persona.
- Con hermanos, organizad una ronda de retratos rápidos de un minuto cada uno, pasando el papel de mano en mano, y al final adivinad quién dibujó cada parte.
Consejos para los papás
- El carboncillo mancha mucho: poned un periódico o mantel viejo debajo y tened a mano un trapo para limpiaros las manos.
- No busquéis el parecido perfecto a la primera: el objetivo es practicar cómo se ve la luz sobre una cara, no hacer una copia exacta.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.