El Bingo Salvaje de los Sentidos
En vez de buscar objetos con la vista, este bingo reta a los peques a usar el olfato, el oído y el tacto para descubrir el parque de una forma completamente distinta. Es una actividad calmada, perfecta para bajar revoluciones después de correr.
Duración
~30 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Una hoja de papel por jugador
- Un rotulador o lápiz por jugador
- Una superficie dura para apoyar al escribir, como un libro o una carpeta
Preparación
Antes de salir (o nada más llegar), dibujad en cada hoja una cuadrícula de 3x3 o 4x4 casillas y escribid en cada una una misión sensorial distinta.
Paso a paso
- 1
Sentaos un momento y decidid entre todos qué misiones sensoriales queréis incluir, por ejemplo: 'algo que huela dulce', 'una superficie muy rugosa', 'un sonido que venga de arriba', 'algo suave como una pluma' o 'una sombra fresca'.
- 2
Escribid una misión en cada casilla de la cuadrícula, procurando que se puedan cumplir todas en la zona donde estáis jugando.
- 3
Repartid un cartón y un rotulador a cada jugador, o formad pequeños equipos de dos si preferís jugar en pareja.
- 4
Dad la señal de salida y dejad que cada jugador explore el entorno buscando cosas que cumplan las misiones de su cartón.
- 5
Cada vez que alguien encuentre o experimente algo que cumpla una misión, debe tachar esa casilla con el rotulador.
- 6
Recordad que las misiones se cumplen mirando, oliendo con cuidado o tocando suavemente, pero nunca arrancando plantas ni molestando a ningún animalillo.
- 7
El primero en completar una línea horizontal, vertical o diagonal grita '¡Bingo salvaje!' y explica en voz alta qué encontró para cada misión de esa línea.
- 8
Comprobad juntos que las respuestas tienen sentido y, si todo está bien, declarad ganador de esa ronda a quien haya cantado el bingo.
- 9
Podéis jugar varias rondas cambiando las misiones o intentando completar el cartón entero en vez de solo una línea.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 9 años: usad una cuadrícula pequeña de 3x3 con misiones muy sencillas como 'algo verde' o 'un ruido de pájaro'.
- Para los mayores: usad una cuadrícula de 5x5 con misiones más precisas y difíciles, como 'algo con exactamente cinco puntas' o 'un sonido que se repita tres veces'.
- Con hermanos: que los mayores inventen y escriban las misiones para los pequeños, adaptándolas a su nivel, y luego jueguen todos juntos.
Consejos para los papás
- Insistid en que el juego es de mirar, oler y tocar con suavidad, sin arrancar plantas ni dañar nada del entorno.
- Revisad antes la zona por si hay plantas urticantes, ortigas o insectos que puedan picar, para avisar a los peques de qué evitar tocar.
- Si el grupo es grande, podéis convertirlo en un juego cooperativo donde todos comparten sus descubrimientos en voz alta al final.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.