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El Bote Cantarín de Piedras

Este juego sencillo convierte un bote vacío y unas piedrecitas del suelo en un instrumento de descubrimiento. A los peques les fascina el 'plof' que hacen las piedras al caer, y repetirlo una y otra vez les ayuda a entender que sus acciones tienen consecuencias.

Duración

~15 min

Edad

1-2 años

Ideal para

Aprender

Vídeo para inspiraros

Lo que necesitáis

  • Un bote de plástico o metal sin bordes afilados (tipo bote de garbanzos)
  • 8-10 piedrecitas del tamaño de una canica, ni más pequeñas ni más grandes
  • Una manta o cojín para sentarse en el suelo
  • Una bolsa de tela o cubito pequeño para transportar las piedras

Preparación

Busca un ratito antes de salir para elegir un bote limpio y sin bordes cortantes, y llévalo junto con la manta en la mochila; las piedras las recogeréis juntos in situ.

Paso a paso

  1. 1

    Elegid un rincón tranquilo del parque, jardín o playa donde haya piedrecitas sueltas en el suelo (no en zonas de tráfico ni cerca de columpios en movimiento).

  2. 2

    Extended la manta en el suelo y sentaos los dos, tú y el peque, frente a frente o uno al lado del otro.

  3. 3

    Id recogiendo juntos piedrecitas del tamaño de una canica; enseña al peque a mirar bien antes de coger cada una y guardadlas en la bolsa de tela.

  4. 4

    Coloca el bote vacío en el suelo, entre los dos, y muéstrale cómo suena al dejar caer una piedra dentro: '¡plof!'.

  5. 5

    Anímale a repetir la acción: dale una piedra en la mano y espera a que la suelte dentro del bote por sí mismo, sin prisa.

  6. 6

    Cada vez que caiga una piedra, celebra el sonido con la voz ('¡Oooh, plof!') y con gestos exagerados para reforzar la sorpresa.

  7. 7

    Cuando el bote tenga varias piedras, agítalo suavemente para escuchar el nuevo sonido de sonajero y deja que el peque lo intente también.

  8. 8

    Vuelca el bote entre los dos para vaciarlo y empezad de nuevo: este ciclo de llenar y vaciar es lo que más engancha a esta edad.

  9. 9

    Repetid el juego tantas veces como el peque quiera, cambiando el ritmo: rápido, lento, una piedra, varias piedras a la vez.

  10. 10

    Para terminar, guardad las piedras en la bolsa de tela como 'tesoro' que os podéis llevar a casa o devolver al suelo, según prefiráis.

Variantes para no aburrirse

  • Con los más pequeños que aún no controlan bien la pinza, ayúdales sujetando su mano mientras sueltan la piedra, y usa piedras algo más grandes para que sea más fácil agarrarlas.
  • Con los que ya caminan seguros, proponles ir a buscar ellos mismos cada piedra antes de meterla en el bote, convirtiendo el juego en un pequeño recorrido de ida y vuelta.
  • Si hay más de un peque, dad un bote a cada uno y comparad los sonidos: ¿cuál suena más fuerte, el que tiene más piedras o menos?

Consejos para los papás

  • Supervisad siempre de cerca: las piedrecitas son pequeñas y suponen riesgo de atragantamiento en menores de 3 años, así que nunca os despeguéis del peque durante el juego.
  • Elegid piedras redondeadas y sin bordes afilados, y evitad terrenos con cristales u objetos punzantes.
  • Si el peque se lleva piedras a la boca, retiradlas con calma y sustituidlas por otras más grandes que no entren en la boca.

Qué trabajan mientras juegan

motricidad fina (pinza)causa-efectoatención auditiva

¿Os animáis con esta?

Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.

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