El Bote de la Calma Mágico
Este frasco sensorial es una herramienta preciosa para gestionar rabietas y momentos de nervios: al agitarlo, la purpurina flota lentamente y invita a respirar hondo mientras se posa, ayudando a los peques a recuperar la calma de forma visual y tranquila.
Duración
~20 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- un bote de cristal o plástico transparente con tapa que cierre bien
- agua templada
- purpurina fina de uno o dos colores
- pegamento transparente o cola blanca
- colorante alimentario opcional
Preparación
Reunid todos los materiales en la mesa de la cocina y protegedla con un mantel de plástico o papel de periódico por si hay algún derrame.
Paso a paso
- 1
Sentaos juntos a la mesa y explicad al peque que vais a fabricar una herramienta mágica para calmarse cuando esté enfadado o nervioso.
- 2
Llenad el bote hasta las tres cuartas partes con agua templada del grifo, nunca caliente, para evitar quemaduras.
- 3
Añadid una cucharada de pegamento transparente o cola blanca y removed bien con una cuchara hasta que se disuelva; este pegamento hace que la purpurina caiga despacio.
- 4
Dejad que el peque elija uno o dos colores de purpurina y los vierta él mismo dentro del bote, poco a poco.
- 5
Si queréis, añadid unas gotas de colorante alimentario para dar un tono especial al agua.
- 6
Cerrad bien la tapa y, si queréis que sea a prueba de peques, añadid un poco de pegamento caliente alrededor del borde de la tapa; esta parte la hace solo el adulto.
- 7
Agitad el bote juntos y observad cómo la purpurina flota y cae lentamente mientras contáis hasta diez respirando hondo.
- 8
Explicad al peque que puede usar este bote cada vez que se sienta enfadado, triste o nervioso: agita, respira y observa hasta que la purpurina se asiente.
- 9
Guardad el bote en un lugar accesible de su habitación o del salón para que pueda cogerlo él solo cuando lo necesite.
Variantes para no aburrirse
- Para peques que necesiten más ayuda, preparad vosotros la mezcla de agua y pegamento y dejad que solo añadan la purpurina y agiten el bote.
- Para los más mayores, proponed que investiguen qué pasa si usan más o menos pegamento y comparen la velocidad de caída de la purpurina.
- Si hay varios hermanos, que cada uno haga su propio bote con colores distintos y lo decore con una etiqueta con su nombre.
Consejos para los papás
- Cerrad muy bien la tapa y reforzadla con pegamento caliente, tarea solo del adulto, para que el peque no pueda abrirla y verter el contenido.
- Usad siempre agua templada, nunca caliente, para evitar quemaduras al manipular el bote.
- Si hay peques más pequeños en casa que se llevan cosas a la boca, guardad el bote fuera de su alcance por las piezas pequeñas de purpurina.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.