El Calco Mágico de la Corteza
Con solo un papel y un lápiz de cera, los troncos, las hojas y las vallas del parque se convierten en un cuaderno de tesoros escondidos. Esta actividad tranquila invita a observar de cerca la naturaleza y descubrir que cada superficie esconde un dibujo diferente.
Duración
~30 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- hojas de papel fino
- lápices de cera o rotuladores gruesos
- una carpeta o libro duro para apoyar
- ganas de explorar árboles y superficies
Preparación
Preparad una carpeta con varias hojas de papel fino y una cajita de lápices de cera de colores. Elegid una zona con árboles, vallas de madera o bancos que tengan relieve visible.
Paso a paso
- 1
Explicad a los peques que van a hacer 'calcos mágicos': apoyar el papel sobre una superficie con relieve y frotar un lápiz de cera encima para que aparezca el dibujo escondido.
- 2
Buscad el primer árbol y tocad su corteza con las manos, fijándoos en si es rugosa, lisa, con surcos o con manchas.
- 3
Colocad una hoja de papel bien pegada al tronco, sujetándola con la mano o apoyándola sobre la carpeta para que no se mueva.
- 4
Frotad el lateral del lápiz de cera (no la punta) suavemente sobre el papel, de arriba a abajo, hasta que aparezca el dibujo de la corteza.
- 5
Escribid al lado del calco qué árbol es o dónde lo habéis encontrado, para poder recordarlo después.
- 6
Repetid el proceso en al menos tres superficies diferentes: otro árbol, una hoja grande, una valla de madera o un banco con relieve.
- 7
Comparad los calcos entre sí: preguntad a los peques cuál textura es más rugosa, cuál más suave y cuál les ha sorprendido más.
- 8
Si estáis en familia, jugad a adivinar de qué árbol o superficie es cada calco sin mirar, solo tocando el papel con los ojos cerrados.
- 9
Guardad todos los calcos juntos como un pequeño 'libro de texturas del parque' para llevároslo a casa.
- 10
Terminad dando las gracias a los árboles por prestarnos sus dibujos, recordando que no hay que arrancar corteza ni dañar las plantas.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 6 años: guiadles la mano al principio y limitad la búsqueda a dos o tres texturas fáciles y muy marcadas.
- Para mayores de 8 años: proponed crear un juego de memoria con los calcos, mezclándolos y adivinando a qué árbol pertenece cada uno.
- Con hermanos o grupo: organizad una competición amistosa para ver quién encuentra la textura más original o más diferente de las demás.
Consejos para los papás
- Recordad a los peques que solo se frota el papel sobre la corteza, sin arrancarla ni dañar el árbol: es una actividad de mirar y admirar sin tocar en exceso.
- Supervisad el uso de los lápices de cera con los más pequeños para evitar que se los lleven a la boca.
- Elegid zonas con sombra si hace calor, ya que esta actividad requiere pararse un rato en el mismo sitio.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.