El Camino de los Montículos Suaves
Aprovechando los pequeños montículos y desniveles naturales de un parque o jardín, los peques pueden gatear, subir y bajar practicando el equilibrio de forma divertida. Es una actividad sin materiales que convierte cualquier zona verde en un circuito motor perfecto para esta edad.
Duración
~22 min
Edad
1-2 años
Ideal para
Descargar energía
Lo que necesitáis
- manta pequeña opcional para sentarse
- calzado cómodo o pies descalzos si el suelo es seguro
- gorro para el sol
- agua para beber
Preparación
Elegid una zona segura con pequeños montículos o desniveles suaves de césped, revisad que no haya objetos peligrosos en el suelo y preparad agua y protección solar si hace calor.
Paso a paso
- 1
Buscad en el parque o jardín una zona con pequeños montículos de tierra o césped, raíces bajas o desniveles suaves, siempre lejos de escaleras, bordillos altos o zonas con cristales.
- 2
Comprobad que el suelo esté seco y sin objetos peligrosos (piedras afiladas, cristales, ramas con pinchos) antes de dejar que el peque se acerque.
- 3
Colocaos vosotros primero encima de un montículo pequeño, mostrando con vuestro cuerpo cómo subir y bajar despacio, para que el peque observe el movimiento.
- 4
Coged al peque de las manitas o dejad que gatee libremente hacia el primer montículo, animándole con palabras como 'sube, sube' o 'arriba, arriba'.
- 5
Dejad que explore el desnivel a su ritmo: puede gatear, apoyarse en vuestras manos para ponerse de pie, o simplemente tocar la tierra con las manos.
- 6
Repetid el recorrido por varios montículos cercanos, dejando que cada vez gane un poco más de autonomía y confianza en sus movimientos.
- 7
Si el peque ya camina, animadle a caminar de puntillas o a dar saltitos pequeños entre los montículos, siempre con una mano vuestra cerca por si pierde el equilibrio.
- 8
Aprovechad para nombrar lo que sentís: 'esto es blando', 'aquí hay una piedra', fomentando el vocabulario sensorial y motor.
- 9
Terminad el recorrido sentándoos todos juntos en el último montículo, celebrando el paseo con aplausos o un abrazo.
- 10
Si el peque quiere repetir, dejadle explorar el camino de vuelta, cambiando de dirección para variar el reto.
Variantes para no aburrirse
- Para peques que aún no caminan: dejadle gatear libremente por los montículos más bajos, sin exigir que se ponga de pie, solo explorar con las manos y rodillas.
- Para peques de 18-24 meses: proponedle un pequeño reto, como 'vamos a subir tres montículos seguidos sin caernos', para trabajar el equilibrio.
- Con hermanos: el hermano mayor puede ir señalando el camino y ayudando al peque a subir cada montículo, haciendo de guía.
Consejos para los papás
- Supervisad siempre de cerca, sujetando al peque por la cintura o la manita en las zonas con más desnivel, para evitar caídas fuertes.
- Revisad antes que el suelo no tenga cristales, piedras afiladas ni excrementos de animales.
- Si hace sol, poned un gorro al peque y aplicad protección solar antes de salir.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.