El Camino Descalzo de Sensaciones
Los pies descalzos son una puerta enorme de información para los bebés y niños pequeños. Con este juego convertís cualquier rincón de hierba, tierra o arena en un mini recorrido sensorial que los peques exploran a su ritmo, agarrados de vuestra mano.
Duración
~15 min
Edad
1-2 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una zona con césped o tierra
- un tramo de arena o gravilla si lo hay cerca
- una toalla pequeña para sentarse al final
- vuestra mano para sujetar al peque
Preparación
Buscad un tramo corto (2-3 metros) en el que se puedan pisar al menos dos texturas distintas: césped, tierra, arena, piedrecitas lisas o un camino de cemento. Comprobad que no hay cristales, chinchetas ni objetos punzantes en el suelo.
Paso a paso
- 1
Quitad los zapatos y calcetines al peque y a vosotros mismos si os apetece acompañarle también descalzos.
- 2
Colocaos de pie al principio del tramo elegido, sujetando al peque de ambas manos o de una mano si ya camina solo con seguridad.
- 3
Dad el primer paso juntos sobre la primera textura (por ejemplo el césped) y quedaos quietos un momento, nombrando en voz alta lo que sentís: 'qué blandito', 'hace cosquillas'.
- 4
Animad al peque a mover los deditos, a agacharse y tocar el suelo con las manos si quiere, y a oler o mirar de cerca la hierba o la tierra.
- 5
Avanzad muy despacio paso a paso hacia la siguiente textura (tierra, arena o piedrecitas), describiendo el cambio: 'ahora está más duro', 'esto pincha un poquito'.
- 6
Repetid el recorrido de ida y vuelta dos o tres veces, dejando que el peque marque el ritmo y se pare todo lo que quiera en su textura favorita.
- 7
Si el peque se agacha a coger hojas, piedrecitas o ramitas pequeñas, dejadle que las toque y las huela siempre bajo vuestra supervisión, retirando cualquier cosa que se pueda llevar a la boca.
- 8
Terminad el recorrido sentándoos juntos sobre la toalla, con los pies aún descalzos, para comentar qué textura le ha gustado más tocando de nuevo cada una con la mano.
- 9
Poned de nuevo los calcetines y los zapatos entre los dos, convirtiendo el momento en parte del juego ('ahora guardamos los piecitos').
Variantes para no aburrirse
- Para peques que aún no caminan solos: sentadlos en vuestro regazo y acercad vosotros mismos su pie descalzo a cada textura, nombrándola.
- Para peques más mayores y seguros al andar: ampliad el recorrido añadiendo una textura más, como un tronco caído ancho y bajo para pisar con cuidado.
- Con hermanos mayores: pedidles que sean ellos quienes descubran y elijan las texturas del camino, guiando de la mano al peque pequeño.
Consejos para los papás
- Revisad siempre el suelo antes de empezar para descartar cristales, piedras muy afiladas o restos de basura.
- Evitad este juego si hace mucho calor y el suelo puede quemar (arena o cemento al sol) o mucho frío.
- Supervisad de cerca en todo momento, ya que pueden llevarse hojas o piedrecitas pequeñas a la boca.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.