El Camuflaje Perfecto
Un escondite distinto donde no basta con esconderse detrás de un árbol: los peques aprenden a camuflarse de verdad usando hojas, ramas y el propio entorno, como hacen muchos animales en la naturaleza. Mucho movimiento, mucha risa y algo de biología sin darse cuenta.
Duración
~25 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- ropa que se pueda ensuciar un poco
- elementos naturales sueltos del entorno (hojas, ramitas caídas)
- una zona con vegetación variada (arbustos, árboles, hierba alta)
- un pañuelo o gorra para quien hace de buscador
Preparación
Elegid una zona con árboles, arbustos o hierba alta donde los peques puedan esconderse de verdad, y marcad mentalmente o con piedras los límites del área de juego.
Paso a paso
- 1
Sentaos un momento todos juntos y hablad de qué animales se camuflan en la naturaleza (un camaleón, un ciervo, una mariposa) y por qué lo hacen: para no ser vistos por sus depredadores.
- 2
Explicad que en este juego no vale solo esconderse: hay que camuflarse, usando hojas, ramitas o barro (si hay) pegados un poco a la ropa o al pelo para 'desaparecer' en el entorno.
- 3
Elegid quién empieza siendo el buscador. Esta persona se pone el pañuelo o gorra, cierra los ojos y cuenta en voz alta hasta 30 en un punto fijo.
- 4
Mientras cuenta, el resto de peques corre a esconderse dentro de los límites marcados y se camufla con elementos naturales que encuentre cerca (se agachan detrás de un arbusto y se ponen hojas en los hombros, por ejemplo).
- 5
Cuando termina de contar, el buscador camina despacio por la zona intentando localizar a los demás solo con la vista, sin tocar los arbustos ni remover nada.
- 6
En cuanto detecta a alguien camuflado, dice su nombre en voz alta y esa persona sale de su escondite y se sienta a esperar.
- 7
El primero en ser descubierto será el buscador en la siguiente ronda; si nadie es encontrado en unos 3-4 minutos, el buscador repite turno.
- 8
Después de 3-4 rondas, sentaos todos juntos a comentar qué camuflajes fueron los más difíciles de descubrir y por qué funcionaron tan bien.
- 9
Cerrad el juego recogiendo entre todos cualquier hoja o ramita que se haya quedado tirada fuera de sitio, dejando el entorno tal y como estaba.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 6 años: simplificad a un escondite normal detrás de árboles o arbustos, sin necesidad de decorarse con materiales.
- Para mayores de 8 años: añadid la regla de que el buscador solo puede pasar una vez por cada zona de escondite, obligando a camuflarse muy bien a la primera.
- Con hermanos de edades distintas: formad parejas mayor-pequeño para camuflarse juntos, y que sea el mayor quien decida el mejor escondite para los dos.
Consejos para los papás
- Marcad los límites del área de juego antes de empezar para que nadie se aleje demasiado, sobre todo cerca de caminos con bicis o coches.
- Usad solo hojas y ramitas ya caídas en el suelo, nunca arrancadas de plantas vivas, para respetar el entorno.
- Si algún peque tiene alergias a ciertas plantas, evitad esa zona concreta o limitad el camuflaje a ramitas y piedras.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.