El Cartero de las Emociones
Con unas cajas recicladas convertidas en buzones y unas tarjetas con caritas, los peques aprenden a reconocer y nombrar emociones mientras cortan, pegan y clasifican. Una actividad manual y emocional a la vez, perfecta para hablar de sentimientos de forma natural.
Duración
~30 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- 2-4 cajas pequeñas de cartón (cereales o zapatos)
- papel o cartulina
- rotuladores gruesos
- tijeras infantiles y pegamento
Preparación
Cortad previamente una ranura en la parte superior de cada caja, como si fueran buzones, y preparad tarjetas de cartulina de unos 6x6 cm cortadas de antemano.
Paso a paso
- 1
Coged de 2 a 4 cajas de cartón y comprobad que cada una tenga ya la ranura hecha en la parte de arriba.
- 2
Entre todos, dibujad en cada caja una carita grande con una emoción distinta: alegría, tristeza, enfado y sorpresa.
- 3
Decorad los buzones con rotuladores si queréis, poniéndoles también un nombre o color para cada emoción.
- 4
Preparad entre 15 y 20 tarjetas pequeñas de cartulina y dibujad en cada una una carita con una expresión distinta.
- 5
Explicad el juego: 'Cada carita tiene que ir a su buzón según cómo se siente'.
- 6
Antes de empezar, mirad juntos algunas tarjetas y comentad en qué se nota la emoción: boca hacia abajo es tristeza, cejas juntas es enfado, ojos y boca muy abiertos es sorpresa.
- 7
El peque coge una tarjeta, la observa, decide qué emoción es y la mete en el buzón correspondiente por la ranura.
- 8
Repetid con todas las tarjetas, ayudando solo si dudan mucho, dejando que ellos decidan la mayoría de las veces.
- 9
Al terminar, abrid los buzones y contad en voz alta cuántas caritas hay guardadas en cada uno.
- 10
Aprovechad para preguntar '¿cuándo te sentiste así esta semana?' y hablar un rato sobre esos momentos.
Variantes para no aburrirse
- Con peques de 3 años: usad solo dos buzones (feliz y triste) con tarjetas grandes y sencillas.
- Con mayores de 5 años: añadid emociones más complejas como vergüenza o sorpresa, e inventad una pequeña historia de por qué la carita se siente así.
- Con hermanos: jugad por turnos a ver quién acierta más rápido dónde va cada tarjeta, celebrando cada acierto con un aplauso.
Consejos para los papás
- Supervisad el uso de las tijeras si el peque corta, mejor usar tijeras de punta redonda pensadas para niños.
- Si hay hermanitos menores de 3 años en casa, guardad las tarjetas pequeñas fuera de su alcance al terminar el juego.
- Aceptad todas las respuestas sin corregir demasiado, lo importante es que hablen de cómo se sienten, no acertar siempre.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.