El Censo de Biodiversidad Exprés
Con solo un poco de cuerda y un papel os convertís en biólogos de campo durante una tarde. Es una forma estupenda de mirar la naturaleza con otros ojos, aprender método científico real y descubrir que hasta el trocito de césped más aburrido está lleno de vida.
Duración
~45 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Aprender
Lo que necesitáis
- una cuerda o cordel de unos 4 metros
- folios y un rotulador para anotar
- una lupa si tenéis una a mano (opcional)
- cuatro palos pequeños para marcar las esquinas
Preparación
Preparad una hoja con una tabla sencilla de dos columnas (tipo de ser vivo / cuántos habéis contado) y llevad la cuerda y los palos en la mochila.
Paso a paso
- 1
Elegid una zona de estudio: puede ser césped, tierra, bajo un árbol o cerca de un arbusto, siempre que no esté vallada ni protegida.
- 2
Con la cuerda y los cuatro palos marcad un cuadrado de aproximadamente un metro por un metro: este será vuestro 'cuadrante' de estudio.
- 3
Dividid mentalmente el cuadrado en cuatro secciones iguales y asignad una sección a cada miembro del grupo (si sois pocos, repartid el cuadrado completo entre todos).
- 4
Observad con calma cada sección durante unos minutos: buscad plantas distintas, insectos, hongos, musgo, hojas de formas diferentes... cualquier ser vivo que veáis.
- 5
Anotad en la tabla cada tipo distinto que encontréis y cuántos ejemplares contáis de cada uno, sin tocar ni arrancar nada.
- 6
Cuando terminéis, sumad el número total de especies distintas y el número total de seres vivos contados entre todos.
- 7
Calculad un índice sencillo de biodiversidad: dividid el número de especies distintas entre el número total de seres vivos contados; cuanto más cerca de 1, más variado es el lugar.
- 8
Si tenéis tiempo, repetid el experimento en otra zona cercana (por ejemplo, a la sombra o al sol) y comparad los resultados.
- 9
Antes de iros, comprobad que no habéis dejado ninguna piedra movida ni planta dañada: el objetivo es observar, no alterar.
Variantes para no aburrirse
- Para los más pequeños: simplificad contando solo colores distintos (verde, marrón, amarillo...) en vez de especies.
- Para los mayores: calculad además cuántos tipos hay por cada 10 individuos y comparad tres zonas distintas del parque como si fuera un estudio real.
- Con hermanos: convertidlo en una competición por equipos a ver quién encuentra más tipos distintos de seres vivos sin repetir con el otro equipo.
Consejos para los papás
- No toquéis insectos que no conozcáis bien; algunos pueden picar o morder si se sienten amenazados.
- Lavaos las manos al terminar, sobre todo si habéis tocado tierra o plantas.
- Evitad zonas con ortigas, zarzas o avisperos; si veis alguno, cambiad de cuadrante sin acercaros.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.