El Código de Rastros Secretos
Antes de los mapas y los móviles, los exploradores se comunicaban dejando señales hechas con lo que encontraban en el bosque. Hoy los peques van a convertirse en rastreadores, creando y descifrando su propio código secreto de piedras y ramas.
Duración
~50 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Salir
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- palos y piedras del entorno
- hojas caídas
- papel y lápiz (opcional para anotar el código)
Preparación
Delimitad con un adulto la zona de juego (un parque, un trozo de campo o un jardín grande) y explicad los límites que no se pueden cruzar.
Paso a paso
- 1
Reunid a todos y explicad las señales básicas de rastreo: una flecha de palos indica "seguid por aquí", una X de ramas significa "camino cerrado", un círculo de piedras avisa de "girad en esta dirección", un montoncito de tres piedras significa "atención, mirad bien" y una cruz grande marca la "meta".
- 2
Si queréis, apuntad el significado de cada señal en un papel para consultarlo si alguien lo olvida.
- 3
Dividid al grupo en dos equipos: el equipo Rastreador y el equipo Explorador.
- 4
El equipo Rastreador recorre una parte de la zona de juego dejando señales cada pocos metros con piedras, palos y hojas, marcando un camino hasta un escondite final donde dejan un "tesoro" simbólico (una piedra pintada, una hoja especial, etc.).
- 5
Mientras tanto, el equipo Explorador espera en el punto de partida sin mirar, charlando o jugando a otra cosa tranquila.
- 6
Cuando el camino está listo, el equipo Explorador sale a seguir las señales una a una, sin saltarse ninguna, hasta llegar al escondite y encontrar el tesoro.
- 7
Un adulto acompaña de lejos para vigilar que nadie se aleje demasiado ni cruce los límites acordados.
- 8
Intercambiad los papeles: ahora el equipo Explorador crea un nuevo camino y el equipo Rastreador se convierte en buscador.
- 9
Para la ronda final, combinad ambos caminos en uno solo más largo y jugad todos juntos a seguirlo desde el principio hasta el final.
- 10
Terminad recogiendo las señales que se puedan mover (piedras, palos) y dejando el entorno tal y como estaba, respetando plantas y hierba.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 9 años: recorrido más corto y solo con tres señales básicas, con un adulto caminando cerca en todo momento.
- Para los de 11-12 años: añadid señales falsas que despisten y un límite de tiempo para encontrar el tesoro, como auténticos rastreadores expertos.
- Con hermanos de edades distintas: formad equipos mixtos donde el hermano mayor explica las señales al pequeño antes de empezar cada ronda.
Consejos para los papás
- Delimitad claramente la zona de juego antes de empezar y aseguraos de que un adulto tenga siempre visión de ambos equipos.
- Recordad a los peques que no deben arrancar plantas ni romper ramas de árboles vivos: solo se usan palos y piedras sueltas del suelo.
- Si el terreno tiene desniveles, agua cercana o zonas con tráfico, marcad esas áreas como "prohibidas" antes de repartir los equipos.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.