El Columpio de Manta al Aire Libre
El balanceo suave es uno de los movimientos que más calma a los bebés desde el nacimiento. Con solo una manta resistente y dos adultos, podéis crear un columpio improvisado bajo un árbol o en el patio, perfecto para bajar revoluciones después de un rato de juego activo.
Duración
~8 min
Edad
0-2 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una manta grande y resistente (o toalla gruesa)
- dos adultos para sujetarla
- un espacio de césped o suelo blando
Preparación
Extended la manta en el suelo, doblada un par de veces para que tenga cuerpo, y buscad un rincón con césped o suelo blando por seguridad.
Paso a paso
- 1
Colocad la manta extendida en el suelo y tumbad al bebé o sentad al peque justo en el centro, sobre la parte más gruesa.
- 2
Cada adulto se coloca en un extremo de la manta, sujetando firmemente las dos esquinas de su lado con ambas manos.
- 3
Levantad la manta muy despacio del suelo, solo unos centímetros al principio, para comprobar que el peque está cómodo y sujeto.
- 4
Una vez que veáis que está tranquilo, empezad a mecer la manta de un lado a otro con un movimiento suave y lento, como un vaivén de barco.
- 5
Acompañad el balanceo con una canción suave o un tarareo, bajando la voz poco a poco para ayudar a calmar.
- 6
Observad la cara del peque en todo momento: si sonríe y está relajado, podéis mantener el ritmo; si se tensa o llora, bajad la manta al suelo despacio.
- 7
Después de un minuto de balanceo, dejad la manta quieta unos segundos y comprobad si quiere más o prefiere bajar.
- 8
Alternad ratos de balanceo con pausas de reposo sobre la manta ya en el suelo, para que no sea un estímulo continuo.
- 9
Terminad bajando la manta muy despacio hasta el suelo y dejando que el peque salga gateando o en brazos, con calma.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés muy pequeños que aún no se sientan: tumbadlos boca arriba en el centro y mantened el balanceo mínimo, casi imperceptible, solo un ligero vaivén.
- Para los que ya caminan: podéis sentarlos con las piernas cruzadas y hacer un balanceo un poco más amplio, siempre lento.
- Con hermanos mayores: que ellos ayuden a sujetar una esquina bajo la supervisión de un adulto que sostenga el peso real, sintiéndose parte del juego.
Consejos para los papás
- Nunca levantéis la manta más de unos centímetros del suelo: el objetivo es el balanceo suave, no el vuelo.
- Usad siempre una manta o toalla resistente, sin agujeros ni costuras rotas, y comprobad la sujeción antes de mecer.
- Parad inmediatamente si el peque llora o se agarra con fuerza: es señal de que quiere bajar.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.