El Correo del Cariño Casero
Convertid un rincón de casa en una pequeña oficina de correos donde los peques escriben o dibujan mensajes para cada miembro de la familia. Es una forma preciosa de trabajar las emociones, la escritura y la ilusión de recibir correo propio.
Duración
~30 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una caja de cartón (puede ser una caja de zapatos)
- folios blancos o cartulina de colores
- rotuladores o lápices de colores
- tijeras de punta redonda y pegamento de barra
Preparación
Dejad a mano la caja de cartón, los folios cortados en trozos pequeños, los rotuladores y el pegamento sobre una mesa baja para que todo esté listo en un minuto.
Paso a paso
- 1
Preparad juntos el 'buzón familiar': coged la caja de cartón y haced una ranura en la tapa con las tijeras (esta parte la hace siempre el adulto).
- 2
Decorad el buzón entre todos con rotuladores, papeles de colores pegados o pegatinas, para que quede vistoso y fácil de reconocer.
- 3
Colocad el buzón decorado en un lugar común de la casa, como el salón o la entrada de la cocina, donde todos puedan usarlo a diario.
- 4
Recortad los folios en trozos más pequeños tipo cuartillas para que sirvan de 'cartas', explicando que cada trozo será un mensaje especial para alguien.
- 5
Proponed al peque escribir o dibujar un mensaje para cada miembro de la familia: puede ser un dibujo, una carita feliz o, si ya reconoce letras, su nombre o una palabra sencilla.
- 6
Ayudadle a doblar la carta y, si quiere, a dibujarle un sobre alrededor o meterla en un sobre casero hecho doblando un papel de color.
- 7
Turnaos para 'echar' las cartas al buzón y, una vez al día, reunid a toda la familia para repartir el correo, por ejemplo antes de cenar.
- 8
Cada uno abre su carta y la lee en voz alta (o el adulto ayuda a leerla), comentando cómo se siente al recibir un mensaje de cariño.
- 9
Guardad las cartas favoritas en una cajita especial para poder releerlas otro día y ver cómo mejoran los dibujos y la escritura con el tiempo.
- 10
Repetid la actividad varios días a la semana cambiando el destinatario o el tema: una carta de agradecimiento, una de 'te quiero' o una con el dibujo de un superhéroe.
Variantes para no aburrirse
- Con los más peques (3 años): que garabateen libremente y sea el adulto quien escriba debajo lo que el niño dice que significa su dibujo.
- Con los mayores (5 años): pueden intentar copiar palabras sencillas como 'MAMÁ' o 'TE QUIERO' y decorar el sobre con sellos caseros hechos con tapones o gomaeva.
- Con hermanos: cada uno tiene su propio buzón personal además del familiar, y se turnan para ser el 'cartero' que reparte las cartas cada día.
Consejos para los papás
- Las tijeras y la ranura del buzón las debe hacer siempre un adulto; los peques solo cortan con tijeras de punta redonda y bajo supervisión.
- Si el peque aún no escribe, no pasa nada: lo importante es el gesto de pensar en el otro y expresarlo con un dibujo.
- Guardad las cartas en un lugar seco para que se conserven bien y podáis recordarlas más adelante.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.