El Cuaderno de los Cinco Sentidos
A los trece, catorce o quince años ya se puede mirar el entorno con otros ojos: más críticos, más curiosos, más propios. Esta actividad invita a los peques a parar, observar de verdad y convertir lo que sienten en palabras, algo que casi nunca hacemos con las prisas del día a día.
Duración
~45 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Calmar
Lo que necesitáis
- una libreta o varias hojas de papel por persona
- un lápiz, boli o rotulador
- algo firme para apoyarse al escribir (una carpeta, un libro o una tabla)
- un reloj o cronómetro, puede ser el del móvil de un adulto
Preparación
Reparte una hoja o libreta y un lápiz a cada peque, elegid un rincón tranquilo del parque, jardín o campo con algo de vegetación cerca, y listo: en dos minutos estáis preparados para empezar.
Paso a paso
- 1
Buscad juntos un lugar del espacio exterior que os llame la atención: puede ser bajo un árbol, junto a un seto, cerca de un banco con vistas o en una zona de césped.
- 2
Sentaos o quedaos de pie en silencio durante un minuto entero, sin hablar, solo observando y sintiendo el entorno.
- 3
Dividid la hoja en cinco columnas o apartados, uno por cada sentido: vista, oído, olfato, tacto y gusto (este último puede quedar vacío si no hay nada seguro que probar).
- 4
Poned un cronómetro de tres minutos y, en silencio, cada peque escribe o dibuja todo lo que percibe con la vista: colores, formas, movimiento, luz y sombra.
- 5
Repetid el mismo proceso de tres minutos para el oído (sonidos cercanos y lejanos), el olfato (olores del aire, la tierra, las plantas) y el tacto (texturas de una hoja, una piedra, la corteza de un árbol, siempre tocando con cuidado y sin arrancar nada).
- 6
Cuando todos los sentidos estén anotados, cada peque elige la palabra o frase que más le ha sorprendido de su lista y la rodea con un círculo.
- 7
Formad un pequeño círculo y que cada uno lea en voz alta esa frase elegida, explicando por qué la ha escogido; el resto escucha sin interrumpir.
- 8
Con todas las frases leídas, entre todos inventáis un título poético para ese momento compartido en el parque, como si fuera el título de un poema colectivo.
- 9
Si hay tiempo, cada peque puede convertir su lista en un pequeño texto o poema de cinco a ocho líneas, uno por cada sentido explorado.
- 10
Guardad las hojas en la mochila; podéis repetir la actividad en otro lugar distinto otro día y comparar cómo cambian las sensaciones según el sitio.
Variantes para no aburrirse
- Para los que están empezando la adolescencia (13 años): en lugar de escribir un poema, pueden hacer una lista sencilla con dibujos pequeños junto a cada palabra.
- Para los mayores del grupo (15 años): añadid un reto extra, escribir el texto final usando solo metáforas, sin nombrar directamente lo que han sentido.
- Con hermanos de edades distintas: el mayor ayuda al pequeño a poner en palabras lo que quiere decir, actuando como su 'editor' antes de leerlo en voz alta.
Consejos para los papás
- Recordad no tocar plantas desconocidas ni llevarse nada a la boca sin que un adulto lo confirme antes; el apartado de gusto puede saltarse sin problema.
- Si hace sol, buscad una zona con algo de sombra y llevad gorra o crema solar si la actividad se alarga.
- Anima a los peques a bajar la voz y respetar el silencio inicial: cuanto más callados estén, más cosas descubrirán.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.