El Cultivador de Cristales Gigantes
Con agua, sal o azúcar y mucha paciencia, los adolescentes pueden observar cómo crecen auténticos cristales dentro de un tarro, como en un pequeño laboratorio casero. Es una actividad perfecta para quienes disfrutan viendo resultados poco a poco y quieren entender de verdad cómo funciona la cristalización.
Duración
~30 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- un tarro de cristal transparente
- sal gruesa o azúcar (medio kilo aproximadamente)
- un lápiz y un trozo de cuerda o lana
- un cuaderno o papel para anotar el crecimiento cada día
Preparación
Prepara el tarro limpio y seco sobre una superficie estable donde pueda quedarse varios días sin que nadie lo mueva, como una estantería o el alféizar de una ventana.
Paso a paso
- 1
Calentad agua en un cazo con ayuda de un adulto hasta que esté caliente pero no hirviendo, y verted un poco en el tarro con cuidado.
- 2
Id añadiendo sal gruesa o azúcar cucharada a cucharada, removiendo bien después de cada una, hasta que quede un poso en el fondo: señal de que el agua está saturada.
- 3
Atad un extremo de la cuerda a la mitad de un lápiz y dejad el otro extremo colgando dentro del agua, sin tocar el fondo del tarro.
- 4
Colocad el lápiz apoyado sobre el borde del tarro para que la cuerda quede suspendida en el centro del líquido.
- 5
Dejad el tarro completamente quieto en un lugar sin sol directo ni corrientes de aire, donde nadie vaya a moverlo por error.
- 6
Cada día, a la misma hora, observad el tarro sin tocarlo ni removerlo, y anotad en el cuaderno lo que veis: si hay cristales, de qué tamaño, de qué forma.
- 7
Haced un pequeño dibujo o descripción diaria de cómo va cambiando la cuerda, comparando los apuntes de un día con el anterior.
- 8
Pasados entre 5 y 8 días, comprobad si se han formado cristales grandes alrededor de la cuerda: ese es el momento de sacarla con cuidado.
- 9
Dejad secar la cuerda con los cristales sobre un papel durante un día entero antes de tocarla demasiado, para que no se deshagan.
- 10
Revisad juntos el cuaderno de observaciones de principio a fin y comentad qué días crecieron más los cristales y por qué.
Variantes para no aburrirse
- Si hay hermanos pequeños, dejad que sean ellos quienes hagan el dibujo diario del tarro mientras el mayor se encarga de las medidas.
- Con los más mayores, proponed hacer dos tarros a la vez, uno con sal y otro con azúcar, para comparar qué cristales crecen más rápido y con qué forma.
- En formato hermanos, montad un cuaderno de laboratorio compartido donde cada uno anota sus observaciones con su nombre y comparáis notas al final de la semana.
Consejos para los papás
- El agua caliente debe prepararla o supervisarla siempre una persona adulta, dejando que se enfríe un poco antes de manipular el tarro.
- Elegid un rincón donde el tarro no vaya a volcarse ni ser golpeado por error, sobre todo si hay niños pequeños o mascotas en casa.
- Tened paciencia: los cristales no se ven de un día para otro, así que conviene avisar de que es una carrera de fondo, no un resultado inmediato.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.