El Descanso del Oso Perezoso
Después de correr y jugar, este momento tranquilo ayuda a los peques a bajar revoluciones, respirar hondo y conectar con su cuerpo mientras sienten la hierba, el sol y los sonidos del entorno. Ideal para cerrar una tarde de parque con calma.
Duración
~12 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una manta pequeña o toalla (opcional)
- un rincón con hierba o sombra
- vuestra voz tranquila para guiar el juego
Preparación
Buscad un rincón tranquilo, a ser posible con algo de sombra, lejos del bullicio de columpios o toboganes. Si lleváis manta, extendedla en el suelo.
Paso a paso
- 1
Decid a los peques que ahora sois una familia de osos que se van a preparar para dormir la siesta de invierno.
- 2
Tumbaos todos boca arriba, con los brazos y piernas bien estirados, mirando al cielo o a las hojas de los árboles.
- 3
Pedid que cierren los ojos poco a poco, como si les pesaran los párpados de sueño de oso.
- 4
Guiad tres respiraciones lentas: «Inflamos la tripa como un globo (inspirar), y la deshinchamos despacito (espirar)».
- 5
En silencio, invitad a escuchar: «¿Qué sonidos oye el oso? ¿Pájaros, viento, coches lejanos?».
- 6
Después de un minuto de silencio, susurrad que el sol de la mañana empieza a despertar al oso.
- 7
Guiad un despertar lento: mover primero los dedos de las manos, luego los pies, después un gran bostezo de oso.
- 8
Terminad con un gran estiramiento sentados, como el oso que se despereza al salir de la cueva.
- 9
Cerrad el juego con un abrazo de familia de osos.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 3 años: acortad el silencio a unos segundos y acompañadlo con un cuento muy breve sobre el osito que se duerme.
- Para mayores de 5 años: alargad la respiración contando mentalmente hasta 4 al inspirar y hasta 4 al espirar.
- Con hermanos: uno hace de «rayo de sol» y despierta suavemente al otro tocándole el hombro con cuidado cuando termine el tiempo de siesta.
Consejos para los papás
- Elegid un momento sin sol directo fuerte sobre la cara, o aplicad protección solar si no hay sombra.
- No forcéis a los peques que estén muy activos ese día; podéis acortar el tiempo de quietud según su humor.
- Comprobad que el suelo esté limpio de ramas o piedras antes de tumbaros.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.