El Desfile de los Caracoles
Este juego le da la vuelta a la típica carrera: aquí no vale correr, hay que ser el más lento del desfile. Es perfecto para calmar a los peques después de un rato de mucho movimiento y trabajar el control de su propio cuerpo entre risas.
Duración
~15 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Un espacio abierto y llano (parque, jardín, patio o plaza)
- Dos puntos de referencia para salida y meta (dos piedras, dos árboles o dos marcas en el suelo)
- Ropa cómoda que permita agacharse y moverse a ras de suelo
- Ganas de reíros mucho yendo despacito
Preparación
Elegid un tramo despejado de unos 5-8 metros y marcad el inicio y el final con dos piedras, dos hojas grandes o simplemente señalando con el dedo dos árboles o farolas. Listo, ya podéis empezar.
Paso a paso
- 1
Reuníos todos en la línea de salida y explicad la regla de oro: gana quien llegue el último a la meta, pero sin pararse nunca del todo, siempre en movimiento.
- 2
Decid juntos: '¡Preparados, listos... muy despacito, ya!' en lugar del clásico 'ya' rápido, para marcar el tono lento desde el principio.
- 3
Cada uno se convierte en un caracol: puede ir a gatas, arrastrando los pies, dando pasos diminutos o incluso reptando un poco por el césped.
- 4
Recordad que si alguien se para completamente durante más de tres segundos, queda descalificado, así que hay que moverse siempre, aunque sea un milímetro.
- 5
Los adultos podéis narrar la carrera como si fuera de verdad: '¡Qué emoción, el caracol azul adelanta al caracol verde por medio centímetro!' para animar el juego.
- 6
Cuando alguien llegue a la meta yendo demasiado rápido, que vuelva a la salida y lo intente de nuevo más despacio, como una especie de penalización simpática.
- 7
Repetid la carrera 3 o 4 veces, cambiando de compañero de al lado y probando distintas formas de moverse muy lento cada vez.
- 8
Para terminar, haced una ronda de aplausos lentísimos, a cámara lenta, celebrando a todos los caracoles ganadores del día.
- 9
Podéis cerrar con un momento de calma: tumbaos un ratito en el césped a recuperar el aliento antes de seguir con otro juego.
Variantes para no aburrirse
- Para los más peques (3 años): que un adulto haga de caracol guía cogido de su mano, marcando el ritmo lento con el propio cuerpo.
- Para los mayores (5 años): añadid un objeto para llevar en equilibrio sobre la mano o la cabeza mientras avanzan despacio, sin que se caiga.
- Con hermanos: organizad parejas donde el mayor lleva de la mano al pequeño y ambos deben ir a la misma velocidad de caracol, cuidándose mutuamente.
Consejos para los papás
- Elegid una zona sin desniveles ni piedras sueltas grandes para evitar tropiezos al ir a gatas o arrastrándose.
- Si el suelo está muy caliente por el sol, comprobad antes con la mano que no queme para las rodillas o las palmas.
- Un adulto siempre presente marcando el ritmo ayuda mucho a que los peques no se frustren si les cuesta ir despacio.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.