El Detective de Sonidos Salvajes
Un juego tranquilo perfecto para bajar revoluciones tras correr por el parque: los peques entrenan el oído y descubren que el mundo exterior está lleno de sonidos que normalmente pasan desapercibidos.
Duración
~15 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- ninguno especial
- opcional: una piedra o palito para señalar cada sonido descubierto
Preparación
Elegid un rincón tranquilo del parque, jardín o campo, alejado de columpios o zonas muy ruidosas, y sentaos todos formando un círculo en el suelo.
Paso a paso
- 1
Sentaos en círculo y explicad a los peques que vais a jugar a ser detectives de sonidos: la misión es descubrir qué ruidos se esconden alrededor sin verlos.
- 2
Pedid a todos que cierren los ojos (o se tapen suavemente con las manos) y que se queden completamente en silencio durante unos segundos.
- 3
Contad en voz baja hasta veinte mientras todos escuchan atentamente lo que suena a su alrededor: pájaros, viento, hojas, coches lejanos, voces.
- 4
Pasado ese tiempo, decid '¡ya!' y pedid que abran los ojos poco a poco.
- 5
Preguntad uno a uno: '¿qué sonido has escuchado tú?' y dejad que cada peque lo cuente e incluso lo imite con la boca o el cuerpo.
- 6
Si alguien acierta un sonido que también han oído los demás, celebradlo poniendo una piedrita en el centro del círculo como 'pista encontrada'.
- 7
Repetid el juego dos o tres veces, retando cada vez a descubrir un sonido nuevo que no hayáis mencionado antes.
- 8
Para acabar, preguntad cuál ha sido el sonido más raro, el más bonito y el que más veces se ha repetido.
- 9
Si os apetece, podéis inventar una pequeña canción o ritmo con la boca imitando todos los sonidos descubiertos ese día.
- 10
Despedíos del rincón dando las gracias en voz alta al parque por prestaros tantos sonidos bonitos.
Variantes para no aburrirse
- Para los más pequeños (3 años): reducid el tiempo de silencio a solo diez segundos y ayudadles a poner nombre a lo que oyen.
- Para los más mayores (5 años): pedidles que además señalen de dónde viene cada sonido con el dedo, sin mirar antes.
- Con hermanos: convertidlo en un concurso amistoso a ver quién descubre más sonidos distintos en cada ronda.
Consejos para los papás
- Elegid un momento del día tranquilo, evitando horas de mucho ruido de tráfico o de otros grupos jugando cerca.
- Si algún peque se siente incómodo cerrando los ojos, dejad que simplemente mire hacia abajo mientras escucha.
- Es normal que los más pequeños se despisten rápido; con pocas rondas cortas es suficiente para disfrutar del juego.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.