El Detective del Imán Escondido
Un imán de nevera y una libreta bastan para convertir el salón en un laboratorio de descubrimientos. Los peques harán hipótesis, comprobarán resultados y aprenderán, jugando, qué materiales son magnéticos y cuáles no.
Duración
~30 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- un imán casero, de nevera o de juguete
- una hoja de papel y un lápiz o rotulador para hacer una tabla
- una cesta o bolsa para recoger objetos
- diez o quince objetos distintos de casa (cuchara, moneda, goma, tapón, clip, botón, llave, tenedor de plástico, canica, trozo de papel)
Preparación
Reunid en una cesta entre diez y quince objetos variados de distintas habitaciones y dibujad en una hoja una tabla con dos columnas: 'Se pega' y 'No se pega'.
Paso a paso
- 1
Sentaos en una mesa con la cesta de objetos, el imán y la tabla de dos columnas dibujada en el papel.
- 2
Antes de probar nada, coged cada objeto y pedid a los peques que adivinen si creen que se pegará al imán o no; podéis marcarlo con un lápiz de otro color como 'predicción'.
- 3
Acercad el imán a cada objeto, uno a uno, despacio, y observad qué pasa: ¿se queda pegado o el imán no nota nada?
- 4
Apuntad el resultado real en la columna correspondiente de la tabla.
- 5
Al terminar con todos los objetos, comparad las predicciones con los resultados reales y contad cuántas veces han acertado.
- 6
Miraos juntos los objetos que sí se han pegado y buscad qué tienen en común: normalmente son de metal, como el hierro o el acero.
- 7
Salid a explorar otras habitaciones de casa en busca de cinco objetos nuevos para ampliar la investigación.
- 8
Probad también esos objetos nuevos y añadidlos a la tabla, comprobando si se cumple el patrón que habíais descubierto.
- 9
Elegid entre todos el 'objeto más sorprendente', el que menos esperabais que se pegara o no se pegara, y dibujadle una pequeña medalla en el papel.
- 10
Guardad la tabla en un cuaderno de descubrimientos para consultarla otro día y seguir añadiendo objetos nuevos que vayáis encontrando.
Variantes para no aburrirse
- Peques (6 años): reducid la prueba a cinco objetos muy distintos entre sí y usad dibujos o caras sonrientes en vez de palabras para marcar 'sí' y 'no' en la tabla.
- Mayores (8 años): investigad si todos los metales se pegan igual (probad una moneda, un tenedor de aluminio y una llave de hierro) y anotad si encontráis alguna sorpresa.
- Con hermanos: convertidlo en un concurso de predicciones, cada uno apuesta antes de probar y gana quien acierte más objetos al final de la partida.
Consejos para los papás
- Evitad acercar el imán a mandos, tarjetas con banda magnética, relojes o dispositivos electrónicos, porque puede dañarlos o borrar su información.
- Vigilad que los objetos pequeños, como clips o botones, no acaben en la boca de los peques más pequeños de la familia.
- Si el imán es muy potente, sujetadlo siempre vosotros al acercarlo a objetos de metal grandes para evitar golpes por el tirón repentino.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.