El Detective del Pulso Salvaje
Los peques se convierten en pequeños científicos que investigan su propio cuerpo mientras corren, saltan y descansan. Es una forma estupenda de unir ciencia y diversión sin necesidad de ningún material especial.
Duración
~40 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una hoja de papel y un lápiz por peque
- un reloj o cronómetro (puede ser el de un adulto)
Preparación
Repartid papel y lápiz a cada peque y explicadles que van a medir su pulso en distintos momentos del juego.
Paso a paso
- 1
Sentaos todos en círculo y enseñad a los peques a encontrar su pulso colocando dos dedos en la muñeca o el cuello.
- 2
Contad el pulso durante 15 segundos y multiplicadlo por 4 para saber las pulsaciones por minuto en reposo. Que cada uno lo anote en su papel.
- 3
Proponed una actividad física intensa durante 2 minutos: correr en círculos, hacer saltos o carreras cortas de ida y vuelta.
- 4
Al terminar, parad inmediatamente y volved a tomar el pulso durante 15 segundos, multiplicando de nuevo por 4.
- 5
Comparad el número de reposo con el número tras el ejercicio y anotad la diferencia en el papel.
- 6
Descansad 3 minutos charlando tranquilamente y volved a medir el pulso para ver cómo baja poco a poco.
- 7
Repetid el experimento con otra actividad distinta, como saltar a la comba imaginaria o hacer sentadillas, para comparar resultados.
- 8
Al final, sentaos todos juntos y comentad qué actividad hizo subir más el pulso y por qué creen que pasa eso.
- 9
Podéis hacer una pequeña tabla en el papel con los resultados de cada peque para ver quién tiene el corazón más entrenado.
Variantes para no aburrirse
- Con peques más pequeños del grupo: usad solo una actividad sencilla como saltar y contar en voz alta juntos en lugar de anotar números.
- Con los mayores: que calculen el promedio de pulsaciones del grupo y hagan una gráfica sencilla comparando actividades.
- Con hermanos: organizad una competición para ver quién recupera el pulso de reposo más rápido después de correr.
Consejos para los papás
- Aseguraos de que los peques no corran demasiado rápido si hace mucho calor; hidratadlos bien antes y después.
- Explicadles que cada corazón es distinto y que no pasa nada si el pulso de unos sube más que el de otros.
- Es buena idea hacerlo en una zona de césped o tierra blanda para evitar caídas al correr.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.