El Doctor de los Peluches
Con un poco de papel, rotuladores y mucha imaginación, vuestra casa se convierte en una clínica de peluches donde los peques aprenden a cuidar, escuchar y poner nombre a las emociones. Es una actividad tranquila que fomenta la empatía y ayuda a los más pequeños a perder el miedo a médicos y curas reales.
Duración
~30 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- peluches o muñecos de la casa
- papel blanco o servilletas
- rotuladores de colores
- un cordón o lana fina (para el estetoscopio)
Preparación
Reunid en una mesa baja o en el suelo los peluches, unos folios o servilletas cortadas en tiras (las vendas) y los rotuladores. Si queréis un estetoscopio, atad un trozo de lana a un botón grande o a un tapón limpio.
Paso a paso
- 1
Sentaos en el suelo o en una mesa baja y anunciad: 'Ha abierto una nueva clínica para peluches, ¿quién quiere ser el doctor o la doctora hoy?'
- 2
Elegid quién empieza siendo médico y quién trae a su peluche 'enfermo'. Podéis turnaros cada pocos minutos.
- 3
Preguntad al peluche (a través del peque) qué le duele: '¿Le duele la tripita, la patita, tiene fiebre?' Dejad que invente la dolencia.
- 4
Cortad tiras de papel o servilleta (esto lo hace el adulto si se usan tijeras) para hacer vendas y ayudad al peque a enrollarlas con cuidado alrededor de la parte 'herida' del peluche.
- 5
Usad el cordón con el botón como estetoscopio: apoyadlo sobre el pecho del peluche y fingid escuchar el corazón, contando 'toc, toc, toc' en voz alta.
- 6
Dibujad juntos una 'receta médica' en un papel: unos garabatos, corazones o soles que representen las medicinas que necesita el peluche (agua, mimos, una siesta).
- 7
Dejad que el peque le dé la 'medicina' imaginaria al peluche y le arrope con una manta pequeña o pañuelo para que 'descanse y se cure'.
- 8
Cuando el peluche esté 'curado', celebradlo con un aplauso y dejad que el peque decida si quiere ser el médico en la siguiente ronda.
- 9
Terminad guardando juntos el material de la clínica en una caja para poder repetir el juego otro día.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 3 años: en vez de tijeras, usad servilletas ya cortadas y dejad que solo enrollen las vendas con las manos.
- Para peques de 5 años: animadles a 'escribir' con letras inventadas el nombre de la enfermedad y la medicina en la receta.
- Con hermanos: montad una sala de espera con sillas en fila y turnos de pacientes, así practican esperar su turno con paciencia.
Consejos para los papás
- Si usáis tijeras, que las manipule siempre un adulto o bajo supervisión directa; mejor tijeras de punta redonda.
- Aprovechad el juego para hablar de emociones: '¿Cómo se siente el peluche cuando le duele algo?' ayuda a que el peque nombre sus propios sentimientos.
- Guardad el 'maletín de doctor' (caja con vendas, receta y estetoscopio) para que puedan jugar solos otro día sin preparar nada de nuevo.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.