El Duelo de las Tabas Silvestres
Con solo un puñado de piedras encontradas en el suelo, este juego de siempre entretiene durante un buen rato y mejora la destreza de las manos. Es perfecto para esos momentos de espera en el parque o el picnic en el campo.
Duración
~20 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- 5 a 10 piedras pequeñas y lisas, del tamaño de una canica
- Una superficie plana de tierra, césped o una manta en el suelo
Preparación
Buscad juntos piedras redondeadas y de tamaño parecido por la zona. Sentaos en corro sobre una superficie plana donde las piedras no rueden.
Paso a paso
- 1
Cada jugador coge 5 piedras y las sostiene en la palma de la mano.
- 2
El primer nivel consiste en lanzar las 5 piedras al aire y intentar recogerlas todas con el dorso de la mano al caer.
- 3
Con las que se queden en el dorso, se vuelven a lanzar al aire y hay que atraparlas con la palma antes de que caigan al suelo.
- 4
Si se consigue, se suma un punto y se pasa al siguiente nivel: lanzar una piedra al aire, coger otra del suelo y atrapar la que cae, todo en el mismo movimiento.
- 5
Cada jugador va subiendo de nivel mientras no falle; si se le cae una piedra, pierde el turno y le toca al siguiente.
- 6
Ganará quien consiga completar más niveles en tres rondas.
- 7
Podéis inventar niveles nuevos juntos, como atrapar las piedras con los ojos cerrados o cambiando de mano.
- 8
Llevad la cuenta de puntos con rayitas dibujadas en la tierra al lado de cada jugador.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 9 años: empezad solo con 3 piedras y el nivel más sencillo de lanzar y atrapar todas juntas.
- Para mayores de 11-12 años: añadid la dificultad de atrapar las piedras detrás de la espalda o con la mano no dominante.
- Con hermanos pequeños: que ellos elijan y clasifiquen las piedras más redondas antes de jugar, así participan sin manejar aún las tabas.
Consejos para los papás
- Elegid piedras lisas y sin bordes afilados para que no hagan daño al caer sobre la mano.
- Si hay hermanos muy pequeños cerca, guardad las piedras al terminar para evitar que se las lleven a la boca.
- Jugad sobre hierba o tierra blanda para que las piedras no reboten de forma incontrolada.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.