El Erizo Viajero: Masaje Sensorial
Este ratito de masaje con una pelota sensorial es perfecto para después del baño o antes de dormir. El contacto suave y repetitivo relaja al bebé y a la vez le ayuda a descubrir sensaciones nuevas en la piel, fortaleciendo vuestro vínculo.
Duración
~10 min
Edad
0-12 años
Ideal para
Calmar
Lo que necesitáis
- una pelota de goma blanda tipo erizo, con pinchitos flexibles (de las de estimulación sensorial)
- una manta suave y calentita en el suelo
- opcional: aceite corporal apto para bebés
- opcional: música relajante muy suave de fondo
Preparación
Extended la manta en una zona tranquila y templada de casa, sin corrientes de aire, y tened la pelota a mano junto a vosotros.
Paso a paso
- 1
Tumbad al bebé bocarriba sobre la manta, con vosotros sentados a su lado, tranquilos y sin prisa.
- 2
Enseñadle la pelota, dejad que la mire y la toque un momento con sus propias manos antes de empezar.
- 3
Empezad rodando suavemente la pelota por una de sus piernas, desde el tobillo hacia arriba, con presión muy suave.
- 4
Ir narrando lo que hacéis con voz calmada: 'ahora por tu piernecita... qué cosquillas'.
- 5
Pasad después al otro pie y pierna, repitiendo el mismo recorrido suave con la pelota.
- 6
Continuad por los bracitos, siempre desde la mano hacia el hombro, con movimientos lentos y circulares.
- 7
Rodad la pelota con mucha suavidad por la tripita, en círculos pequeños, observando la reacción del bebé.
- 8
Si el bebé sonríe y está a gusto, repetid dos o tres vueltas completas; si se muestra incómodo, parad y solo abrazadle.
- 9
Terminad dejando la pelota a un lado y cerrando el ratito con un abrazo tranquilo y unas palmaditas suaves en la espalda.
Variantes para no aburrirse
- Con bebés de 0-4 meses: acortad el masaje a solo pies y manos, con movimientos muy breves y suaves.
- Con peques de 8-12 meses: dejad que sea él quien coja la pelota y se la pase por su propio brazo, imitándoos.
- Con hermanos mayores presentes: que el hermano mayor sujete la pelota y vosotros guiéis su mano con mucha suavidad sobre el bebé, siempre supervisando el gesto.
Consejos para los papás
- No dejéis nunca al bebé solo con la pelota sin supervisión: comprobad antes que los pinchitos no se desprenden.
- Si el bebé llora, aparta la cara o se pone rígido, parad inmediatamente y pasad solo a caricias con la mano.
- Elegid siempre un momento tranquilo, con el bebé alimentado y sin sueño, para que disfrute del masaje.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.