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El Escondite de la Hoja Traviesa

Este juego tan sencillo ayuda a los peques a entender que los objetos siguen existiendo aunque no los veamos, la famosa permanencia del objeto. Con solo una hoja y unas piedras del parque, viviréis un ratito de búsqueda y sorpresa que les encanta repetir una y otra vez.

Duración

~15 min

Edad

1-2 años

Ideal para

Aprender

Vídeo para inspiraros

Lo que necesitáis

  • Una hoja o flor pequeña
  • Tres piedras planas o tapones
  • Una manta para sentaros en el suelo
  • Gorra o sombrero si hace sol

Preparación

Buscad juntos una hojita bonita y tres piedras planas del tamaño de una taza pequeña. Extended la manta en una zona de sombra y sentaos frente a frente con el peque.

Paso a paso

  1. 1

    Sentaos en la manta, cara a cara con el peque, y mostradle la hoja con calma, nombrándola en voz alta: '¡Mira, una hoja!'

  2. 2

    Dejad que la toque y la explore unos segundos para que se familiarice con su textura y su forma.

  3. 3

    Colocad las tres piedras en fila delante del peque, con espacio suficiente entre ellas para que pueda gatear o señalar sin problema.

  4. 4

    Con el peque mirando atentamente, escondan la hoja debajo de una de las piedras, moviendo la mano despacio y diciendo '¡Se escondió!'

  5. 5

    Preguntad '¿Dónde está la hoja?' y animad al peque a levantar las piedras una a una hasta encontrarla.

  6. 6

    Celebrad juntos con aplausos y una gran sonrisa cada vez que la encuentre, repitiendo su nombre y el logro conseguido.

  7. 7

    Repetid el juego escondiendo la hoja bajo otra piedra distinta, para que no memorice solo la posición.

  8. 8

    Cuando veáis que domina el juego, subid la dificultad: tapaos los ojos del peque un segundo antes de esconder la hoja, para trabajar más la memoria.

  9. 9

    Si hay hermanos mayores, dejad que sean ellos quienes escondan la hoja y ayuden a buscarla, convirtiéndose en 'ayudantes detectives'.

  10. 10

    Terminad guardando la hoja como recuerdo del día en un bolsillo o cuento familiar, dándole un cierre bonito al juego.

Variantes para no aburrirse

  • Con los más pequeñitos que aún no gatean, sujetad las piedras vosotros y dejad que sea su mirada la que señale dónde buscar.
  • Para los que ya caminan bien, escondan la hoja más lejos, animándoles a caminar varios pasos para encontrarla.
  • Si hay hermanos mayores presentes, que sean ellos los que escondan y den pistas, y el peque el encargado de buscar.

Consejos para los papás

  • Elegid piedras sin bordes afilados y comprobad que no haya insectos debajo antes de dejar que el peque las toque.
  • Evitad hojas o flores que puedan ser tóxicas; si dudáis, usad una hoja de un árbol conocido y grande, como el plátano de sombra.
  • Vigilad que el peque no se lleve la hoja o las piedras pequeñas a la boca en todo momento.

Qué trabajan mientras juegan

Permanencia del objetoMotricidad finaLenguaje y vocabulario

¿Os animáis con esta?

Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.

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