El Escondite Detrás del Tronco
El clásico juego del cucú-tras se transforma en una pequeña aventura cuando lo jugáis escondidos detrás de un árbol del parque. Además de sacar carcajadas, ayuda al peque a entender que aunque no os vea, seguís ahí.
Duración
~10 min
Edad
0-2 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- un árbol, arbusto o columna en el parque o jardín
- nada más, solo vuestras manos y vuestra voz
Preparación
Buscad un árbol de tronco ancho o un arbusto grande en una zona segura y despejada, sin bordillos ni desniveles cerca.
Paso a paso
- 1
Sentad o dejad de pie al peque frente al árbol, a una distancia de un par de pasos.
- 2
Escondeos detrás del tronco de forma que solo se os vea un trocito de ropa o una mano asomando.
- 3
Esperad un segundo en silencio y luego asomad la cabeza diciendo '¡cucú!' con una gran sonrisa.
- 4
Repetid el escondite, variando el lado por el que asomáis para mantener la sorpresa.
- 5
Si el peque ya gatea o camina, animadle a venir a buscaros rodeando el árbol.
- 6
Dejad que sea él quien se esconda alguna vez, aunque solo tape su carita con las manos, y vosotros fingid buscarle con exageración: '¿dónde está? ¡aquí no está!'
- 7
Añadid sonidos o vocecillas distintas cada vez que aparecéis para sorprenderle más.
- 8
Cuando se ría mucho, dadle un abrazo y una vuelta en brazos como premio antes de seguir jugando.
- 9
Terminad la sesión con un achuchón tranquilo sentados junto al árbol, señalando las hojas o ramas para calmar el ritmo.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés muy pequeños que aún no gatean: sujetadlos en brazos y sed vosotros quienes os mováis de un lado a otro del tronco.
- Para los que caminan con soltura: jugad a perseguiros alrededor del árbol en pequeños círculos, siempre despacio.
- Con hermanos mayores: que ellos se escondan también en otro árbol cercano y el peque tenga que encontrar a los dos.
Consejos para los papás
- Elegid un árbol o arbusto sin ramas bajas puntiagudas ni insectos visibles alrededor.
- Vigilad que la zona esté libre de raíces salientes o piedras si el peque camina rodeando el tronco.
- Adaptad el volumen y la sorpresa a su carácter: algunos peques disfrutan más con sorpresas suaves que estruendosas.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.