El Experimento del Huevo Flotante
Un experimento científico clásico, rápido y muy visual: con solo agua, sal y un huevo, los peques verán con sus propios ojos el concepto de densidad y se convertirán por un rato en pequeños científicos de cocina.
Duración
~25 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- dos vasos altos transparentes
- agua del grifo
- sal de cocina (unas 6-8 cucharadas)
- un huevo crudo
Preparación
Llenad los dos vasos hasta la mitad con agua del grifo y tened la sal y el huevo listos sobre la encimera o la mesa de la cocina.
Paso a paso
- 1
En el primer vaso, con solo agua normal, pedid al peque que introduzca el huevo con cuidado usando una cuchara y que observe qué ocurre (se hundirá hasta el fondo).
- 2
Sacad el huevo con la cuchara y dejadlo aparte sobre un plato mientras preparáis el segundo vaso.
- 3
En el segundo vaso, id añadiendo sal cucharada a cucharada, removiendo bien cada vez hasta que se disuelva por completo antes de añadir la siguiente.
- 4
Después de añadir unas 6-8 cucharadas y remover bien, introducid de nuevo el huevo con la cuchara en este vaso de agua salada.
- 5
Observad juntos cómo esta vez el huevo flota, total o parcialmente, cerca de la superficie.
- 6
Explicad con palabras sencillas por qué pasa esto: el agua salada es más densa (más "pesada" por volumen) que el agua normal, así que empuja al huevo hacia arriba con más fuerza.
- 7
Proponed el reto extra: añadir agua normal poco a poco sobre el agua salada, muy despacio y por la pared del vaso, para intentar que el huevo quede "flotando en el aire" en medio del vaso, ni arriba ni abajo.
- 8
Dejad que el peque haga sus propias hipótesis antes de cada paso: "¿Qué crees que pasará si añado más sal?", y comprobadlo juntos.
- 9
Al terminar, tirad el agua salada por el fregadero, lavad bien el huevo y las manos, y guardad el huevo en la nevera si se quiere usar después para cocinar (o desechadlo si preferís).
Variantes para no aburrirse
- Peques (9-10 años): quedaos solo con la comparación simple flota/no flota entre los dos vasos, sin el reto de la capa intermedia.
- Mayores (11-12 años): que midan con una cuchara exacta cuánta sal hace falta como mínimo para que el huevo empiece a flotar, y lo apunten como un pequeño informe científico.
- Con hermanos: convertidlo en un concurso de hipótesis, cada uno apuesta antes de cada paso qué va a pasar y se anota quién acierta más veces.
Consejos para los papás
- Supervisad la manipulación del huevo crudo: si se rompe, limpiad enseguida para evitar resbalones y lavad bien las manos después por higiene.
- No bebáis ni probéis el agua con sal, es solo para el experimento.
- Tened un trapo o papel de cocina cerca por si se derrama agua al remover o al añadir la capa final.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.