El Frasco de la Calma Casero
Este frasco sensorial es un recurso mágico para esos momentos de rabieta o antes de dormir: el movimiento lento de la purpurina dentro del agua capta la atención del bebé y le ayuda a calmarse poco a poco. Además, lo podéis fabricar juntos en pocos minutos con materiales que seguro tenéis por casa.
Duración
~20 min
Edad
1-2 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una botella de plástico pequeña con tapón hermético
- agua templada
- purpurina gruesa no tóxica de uno o dos colores
- pegamento fuerte o cinta adhesiva resistente
Preparación
Retira la etiqueta de la botella y ten a mano el agua templada y la purpurina antes de sentaros juntos a prepararla.
Paso a paso
- 1
Sentaos en el suelo o en la mesa de la cocina con la botella vacía delante del peque.
- 2
Llenad la botella hasta las tres cuartas partes con agua templada, dejando que el niño mire cómo cae el chorro.
- 3
Añadid una cucharadita de purpurina gruesa, dejando que el peque la eche él mismo si ya controla bien las manos.
- 4
Si queréis, añadid una gotita de colorante alimentario para dar color al agua.
- 5
Terminad de llenar la botella casi hasta arriba, dejando un pequeño hueco de aire.
- 6
Cerrad bien el tapón y aseguradlo por fuera con pegamento fuerte o varias vueltas de cinta adhesiva para que no se pueda abrir.
- 7
Agitad la botella delante del bebé y observad juntos cómo la purpurina flota y cae despacio.
- 8
Guardad el frasco en un lugar accesible para usarlo en los momentos de nervios, antes de la siesta o como juego tranquilo de after de la merienda.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés de menos de un año: dejad que solo observen el frasco ya sellado en vuestros brazos, sin manipularlo, para evitar riesgos.
- Para peques de dos años: proponedles contar hasta diez mientras la purpurina se asienta, trabajando la calma y los números a la vez.
- En familia con hermanos mayores: preparad varios frascos con distintos colores y comparad cuál tarda más en asentarse, como un pequeño experimento casero.
Consejos para los papás
- Sellad muy bien el tapón con pegamento o cinta resistente: la purpurina y el agua no deben ser accesibles para el bebé por riesgo de atragantamiento.
- Usad siempre purpurina gruesa (no la fina tipo polvo) para reducir riesgos si el frasco llegara a abrirse.
- Supervisad siempre el uso del frasco y guardadlo fuera del alcance cuando no lo estéis usando juntos.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.