El Geómetra de Mandalas
Con un compás, una regla y algo de paciencia, los peques descubrirán cómo las matemáticas pueden convertirse en arte. Este ejercicio combina concentración, simetría y creatividad en un resultado precioso para colgar en su cuarto.
Duración
~60 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- un compás
- una regla
- un folio o cartulina blanca
- rotuladores o lápices de colores
Preparación
Prepara un folio grande sobre una superficie dura, coloca el compás abierto a una medida fija y ten a mano regla y colores.
Paso a paso
- 1
Explicad a los peques que van a diseñar un mandala perfecto usando solo matemáticas: círculos, ángulos y mucha simetría.
- 2
Con el compás, dibuja un círculo grande en el centro del folio; este será el contorno exterior del mandala.
- 3
Sin cambiar la apertura del compás, apoya la punta en cualquier punto del círculo y dibuja un nuevo círculo que lo corte; repite este paso girando alrededor de todo el círculo original hasta completar una 'flor de la vida' con seis pétalos.
- 4
Con la regla, traza líneas rectas que unan los puntos donde se cruzan los círculos, creando una trama de triángulos y hexágonos dentro del mandala.
- 5
Usa el compás para añadir un segundo anillo de círculos más pequeños alrededor del primero, repitiendo el patrón de pétalos.
- 6
Decidid juntos una paleta de 3 o 4 colores y empezad a colorear las formas geométricas siguiendo un patrón que se repita (por ejemplo, alternando colores cada dos triángulos).
- 7
Id rellenando el mandala de dentro hacia fuera, manteniendo la simetría: si coloreáis una forma de un color, buscad su forma 'gemela' al otro lado y coloreadla igual.
- 8
Cuando el mandala esté completo, recortad el círculo exterior con cuidado siguiendo el contorno dibujado.
- 9
Colgad el mandala terminado en la ventana o la pared para que la luz atraviese los colores.
- 10
Comentad en familia qué patrones matemáticos habéis descubierto (simetría, ángulos de 60 grados, hexágonos) mientras lo dibujabais.
Variantes para no aburrirse
- Si algún hermano pequeño quiere participar, que rellene los colores de las formas más grandes mientras el mayor se encarga de las líneas con compás.
- Los más mayores pueden intentar un mandala con tres anillos concéntricos y calcular a mano los ángulos exactos con un transportador para hacerlo aún más preciso.
- Si hay varios hermanos, cada uno diseña su propio mandala con el mismo punto de partida (mismo círculo base) y luego comparáis las distintas versiones.
Consejos para los papás
- La punta del compás es puntiaguda: pedid a los peques que la manejen con cuidado y sobre una base firme para no pincharse ni dañar la mesa.
- Si no tenéis compás, podéis usar un vaso o un plato como plantilla para los círculos.
- No pasa nada si las líneas no salen perfectas a la primera: es un ejercicio de precisión que mejora con la práctica.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.