El Gran Rey de las Emociones
Inspirado en el clásico 'el rey manda', este juego convierte el movimiento libre en una oportunidad para aprender a reconocer y expresar emociones con el cuerpo. No necesita ningún material y sirve tanto para activar como para calmar a los peques al final.
Duración
~20 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- un espacio despejado de muebles
- vuestra voz y energía
- opcional: cojines en el suelo para caídas suaves
Preparación
Apartad sillas, mesas bajas u objetos frágiles de la zona de juego para tener un espacio libre y seguro donde moveros.
Paso a paso
- 1
Explicad al peque que vosotros sois 'el Rey o la Reina' y que él debe obedecer todo lo que mandéis, ¡pero solo con el cuerpo, sin hablar!
- 2
Empezad con órdenes sencillas de movimiento: 'el Rey manda caminar como un elefante', 'el Rey manda saltar como una rana'.
- 3
Introducid la primera emoción: 'el Rey manda poner cara de sorpresa' y comentad juntos cómo se ve esa cara en un espejo imaginario.
- 4
Seguid alternando emociones básicas: alegría, tristeza, enfado, sueño, miedo, siempre acompañadas de una postura corporal exagerada.
- 5
Añadid el elemento de 'estatua': cuando digáis 'el Rey manda quedarse congelado', el peque debe quedarse quieto en la postura de la emoción hasta que digáis 'el Rey manda moverse'.
- 6
Aumentad poco a poco la dificultad combinando movimiento y emoción a la vez: 'el Rey manda correr suave con cara de felicidad'.
- 7
Dejad que el peque también sea 'el Rey' de vez en cuando y os dé órdenes a vosotros; celebrad sus ideas con mucho entusiasmo.
- 8
Hacia el final, bajad la intensidad con órdenes tranquilas: 'el Rey manda respirar como una tortuga despacio' o 'el Rey manda abrazarse a sí mismo'.
- 9
Terminad con la orden final: 'el Rey manda tumbarse y descansar como una nube', para cerrar el juego con calma.
- 10
Preguntad al peque qué emoción le ha gustado más representar y por qué, para reforzar el vocabulario emocional.
Variantes para no aburrirse
- Para peques de 3 años: usad solo tres emociones básicas (feliz, triste, enfadado) y movimientos muy sencillos.
- Para mayores de 5 años: añadid emociones más complejas como 'orgulloso', 'avergonzado' o 'nervioso' y pedid que expliquen con palabras por qué se sentirían así.
- Con hermanos: turnaos el papel de Rey entre todos los peques, y el resto debe obedecer sus órdenes por turnos, fomentando el liderazgo compartido.
Consejos para los papás
- Aseguraos de despejar bien la zona de muebles y objetos con los que puedan tropezar durante los movimientos más activos.
- Adaptad el ritmo y la intensidad de las órdenes según la edad y el estado de ánimo del peque; el objetivo es divertirse, no competir.
- Si el peque se frustra al no acertar una emoción, quitad importancia al error y convertidlo en risas, reforzando siempre el intento.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.