El Gran Vuelo de las Hojas Viajeras
Con solo unas hojas caídas y un poco de viento, los peques descubren cómo el aire puede convertir cualquier hoja en una pequeña voladora. Es un juego sencillísimo que mezcla movimiento, observación de la naturaleza y las primeras nociones de medir distancias contando pasos.
Duración
~20 min
Edad
3-5 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Hojas secas de distintos tamaños y formas
- Un palo o piedra grande para marcar la salida
- Un espacio abierto donde corra algo de aire
- Piedrecitas pequeñas para marcar dónde cae cada hoja
Preparación
Buscad juntos un rincón del parque o jardín donde sopla algo de aire y recoged unas cuantas hojas secas del suelo mientras paseáis.
Paso a paso
- 1
Explicad a los peques que van a celebrar una carrera muy especial: la carrera de las hojas voladoras, y que gana la hoja que llegue más lejos empujada por el viento.
- 2
Elegid entre todos una línea de salida y marcadla clavando un palo en el suelo o dejando una piedra grande bien visible.
- 3
Cada jugador recoge 2 o 3 hojas secas de formas y tamaños distintos, para tener varias oportunidades de ganar.
- 4
Colocaos en fila justo detrás de la línea de salida, todos mirando hacia el lado de donde sopla el viento.
- 5
Por turnos, cada jugador lanza suavemente una hoja hacia arriba y la deja llevar por el viento, sin lanzarla con fuerza hacia otra persona.
- 6
Marcad con una piedrecita el punto exacto donde ha caído cada hoja, para no perder la referencia.
- 7
Contad juntos en voz alta los pasos que hay desde la línea de salida hasta cada piedrecita, ayudando a los más pequeños a contar despacio.
- 8
Repetid la ronda con otra hoja distinta y comparad si vuela más lejos una hoja grande o una pequeña, una redondeada o una alargada.
- 9
Proclamad la hoja campeona del día entre aplausos, y si queréis, guardadla de recuerdo o dejadla volver tranquilamente a la tierra.
- 10
Si un día no sopla nada de viento, dejad que los peques agiten los brazos como si fueran el viento y corran un poco antes de soltar la hoja para darle impulso.
Variantes para no aburrirse
- Con los más pequeños (3 años), olvidaos de contar pasos y centraos solo en soltar la hoja y perseguirla corriendo, celebrando cada vuelo con aplausos.
- Con los mayores (5 años), apuntad en un papel cuántos pasos ha volado cada hoja y haced un pequeño ranking dibujando una estrella junto a la ganadora.
- Si juegan varios hermanos, que los mayores ayuden a los pequeños a elegir su hoja y a contar los pasos, formando equipos mixtos por turnos.
Consejos para los papás
- Elegid un día con algo de brisa suave; sin nada de viento el juego pierde gracia, aunque siempre podéis suplirlo corriendo con la hoja en la mano.
- Alejaos de carreteras, aparcamientos o zonas con desnivel antes de empezar a correr detrás de las hojas.
- No arranquéis hojas verdes de los árboles: usad solo las que ya estén caídas en el suelo, respetando las plantas.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.