El Gran Vuelo de las Semillas
Durante un rato, los peques se convierten en botánicos exploradores: descubren cómo la naturaleza inventó sus propios paracaídas y helicópteros para viajar lejos, y compiten sin dañar ni una sola planta. Un juego perfecto para observar, contar y maravillarse con lo pequeño.
Duración
~25 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- una cesta pequeña o las manos ahuecadas para recoger semillas (opcional)
- semillas, hojas secas o flores caídas del propio parque
- piedrecitas para llevar la puntuación (opcional)
Preparación
Id a un parque, jardín o zona con árboles y hierba donde suela haber semillas aladas, hojas secas o dientes de león, y llevad una cesta pequeña si queréis recogerlas más cómodamente.
Paso a paso
- 1
Antes de empezar, explicad a los peques que hoy son exploradores de la naturaleza en busca de 'semillas voladoras': algunas tienen alas como las de arce o fresno, otras llevan pelusa como el diente de león, y también valen hojas secas ligeras.
- 2
Recorred juntos la zona mirando en el suelo, bajo los árboles y entre la hierba, recogiendo solo lo que ya esté caído, sin arrancar nada de las plantas vivas.
- 3
Reunid entre 5 y 8 elementos voladores distintos y observadlos de cerca, comparando sus formas: ¿cuál creéis que volará más lejos o aguantará más tiempo en el aire?
- 4
Buscad un lugar despejado y algo elevado si es posible, como la parte alta de un tobogán pequeño o un montículo suave, siempre comprobando antes que sea seguro.
- 5
Por turnos, cada jugador lanza al aire uno de los elementos desde la misma altura, mientras el resto cuenta en voz alta 'un elefante, dos elefantes, tres elefantes...' hasta que toque el suelo.
- 6
Anotad con piedrecitas o de memoria cuántos 'elefantes' aguantó en el aire cada elemento, y comparad cuál ganó esa ronda.
- 7
Repetid el concurso con los distintos tipos de semillas y hojas encontradas, hablando de por qué unas vuelan mejor que otras: su forma, su peso, si tienen alas o pelusa.
- 8
Dejad que el viento se lleve las últimas semillas sin recogerlas del suelo, explicando que así es como las plantas viajan y nacen nuevas en otros lugares.
- 9
Si os apetece, guardad una semilla especial en un bolsillo para plantarla luego en una maceta en casa y observar qué crece.
- 10
Cerrad el juego proclamando cuál fue la 'semilla campeona' del día y comentando qué fue lo más sorprendente que descubristeis.
Variantes para no aburrirse
- Con peques de 6 años: simplificad el conteo hasta tres y centraos en tocar y observar las texturas de cada semilla u hoja.
- Con mayores de 8 años: clasificad las semillas en categorías (con alas, con pelusa, sin ninguna de las dos) y comparad qué grupo vuela mejor de media.
- Con hermanos: formad equipos y llevad una liga con puntos acumulados ronda a ronda para ver qué equipo gana al final.
Consejos para los papás
- No arranquéis semillas ni flores de plantas vivas, recoged solo lo que ya esté caído en el suelo, para respetar la naturaleza del entorno.
- Si algún peque tiene alergia al polen o a la pelusa del diente de león, evitad que se acerque demasiado a la cara al soplar sobre ella.
- Elegid un lugar sin bordes peligrosos ni cristales si os subís a un pequeño montículo o tobogán para lanzar las semillas.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.