El Huevo Que Rebota
Con solo un huevo y vinagre podéis montar un pequeño laboratorio de química casera que fascinará a los peques durante varios días. Verán cómo la cáscara desaparece poco a poco dejando un huevo blandito y translúcido que casi rebota.
Duración
~30 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- un huevo crudo
- vinagre blanco (suficiente para cubrirlo)
- un vaso o tarro de cristal transparente
- papel de cocina para secar
Preparación
Coloca el huevo con cuidado dentro del tarro de cristal y ten el vinagre listo para verter; busca un rincón tranquilo donde el tarro pueda quedar reposando entre 24 y 48 horas sin que lo muevan ni lo golpeen.
Paso a paso
- 1
Explicad a los peques que van a hacer desaparecer una cáscara de huevo sin romperla por dentro, usando solo vinagre.
- 2
Con cuidado, meted el huevo crudo entero dentro del tarro de cristal, procurando no golpearlo contra el vidrio.
- 3
Verted vinagre blanco hasta cubrir completamente el huevo; veréis que empiezan a formarse burbujitas alrededor casi al momento, eso es la cáscara de carbonato de calcio reaccionando.
- 4
Dejad el tarro reposando en un sitio donde no estorbe, a temperatura ambiente, durante 24 horas sin tocarlo.
- 5
Pasadas las 24 horas, observad juntos el huevo: veréis que está más blando y que parte de la cáscara ya se ha disuelto. Si aún hay restos blancos de cáscara, cambiad el vinagre por uno nuevo y dejadlo otras 24 horas más.
- 6
Cuando la cáscara haya desaparecido del todo, sacad el huevo con mucho cuidado usando una cuchara grande, sujetándolo por debajo en todo momento.
- 7
Enjuagad el huevo suavemente bajo el grifo con agua fría para quitar el vinagre, y secadlo con delicadeza sobre papel de cocina.
- 8
Dejad que los peques toquen el huevo con cuidado sobre un plato: notaréis que es gomoso, translúcido y que se puede ver la yema moviéndose dentro si lo acercáis a la luz.
- 9
Hablad juntos de lo que ha pasado: el vinagre (ácido) disuelve el carbonato de calcio de la cáscara, dejando solo la membrana elástica que la envolvía por dentro.
Variantes para no aburrirse
- Para peques: centraos solo en observar las burbujas del primer día y en tocar el resultado final con mucho cuidado, sin entrar en explicaciones químicas complejas.
- Para mayores: llevad un diario de observación anotando cambios de tamaño, color y textura cada 12 horas, y medid el contorno del huevo con un cordón antes y después.
- Con hermanos: preparad dos huevos a la vez, uno con vinagre normal y otro con vinagre diluido con agua, y comparad al final cuál ha cambiado más rápido.
Consejos para los papás
- Lavaos las manos con agua y jabón después de manipular el huevo crudo, ya que puede contener bacterias como la salmonela.
- El huevo resultante sigue siendo muy frágil aunque parezca gomoso: no lo dejéis caer desde altura ni lo apretéis con fuerza, se puede romper igualmente.
- Al terminar el experimento, tirad el huevo a la basura y no lo comáis ni se lo deis a mascotas, ya no es apto para el consumo.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.