El Ingeniero de Poleas Caseras
Con un carrete de hilo, una cuerda y un vaso, los peques van a montar su primera polea y a comprobar con sus propias manos cómo esta sencilla máquina cambia la fuerza que necesitamos para levantar cosas. Ciencia casera al alcance de todos.
Duración
~45 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Un carrete de hilo vacío o un rulo de papel higiénico
- Cuerda o cordel fino de unos 2 metros
- Un vaso de plástico pequeño
- Un palo de madera o una percha resistente para colgar la polea
Preparación
Buscad un lugar donde colgar un palo horizontal entre dos sillas o el marco de una puerta, y preparad el carrete, la cuerda y el vaso antes de reunir a los peques.
Paso a paso
- 1
Explicad a los peques que una polea es una máquina simple que usamos para elevar cosas pesadas con menos esfuerzo, y que hoy van a construir una.
- 2
Atad un extremo de la cuerda al asa o al borde del vaso de plástico pequeño, dejándolo colgar libremente.
- 3
Colocad un palo de madera o una percha resistente de forma horizontal entre el respaldo de dos sillas, o sujeto al marco de una puerta, a una altura que los peques alcancen de pie.
- 4
Pasad la cuerda por encima del carrete de hilo vacío o del rulo de cartón, haciéndolo girar libremente al insertar un lápiz a través del agujero central apoyado sobre el palo horizontal.
- 5
Comprobad que, al tirar del extremo libre de la cuerda hacia abajo, el vaso sube por el otro lado: ¡esa es vuestra polea funcionando!
- 6
Pedid al peque que meta varios objetos pequeños dentro del vaso, como piedrecitas o canicas, y que intente subirlo tirando de la cuerda.
- 7
Repetid el experimento sin la polea, levantando el vaso directamente con la mano desde abajo, y comparad qué resulta más fácil o más divertido.
- 8
Preguntad "¿por qué crees que es más fácil tirar hacia abajo que levantar directamente?" y dejad que el peque proponga sus ideas antes de explicar que la polea cambia la dirección de la fuerza.
- 9
Retad al peque a diseñar una polea doble usando dos carretes para ver si consigue subir un peso aún mayor con menos esfuerzo.
- 10
Terminad anotando en un papel, a modo de "cuaderno de ingeniero", qué objetos consiguió subir y con cuántas poleas lo logró.
Variantes para no aburrirse
- Peques: usad objetos muy ligeros como algodón o pompones para que el experimento sea más sencillo.
- Mayores: calculad cuántas canicas puede subir la polea antes de que la cuerda se tense demasiado.
- Con hermanos: organizad una competición para ver quién sube más peso con su propia polea.
Consejos para los papás
- Supervisad el montaje del palo horizontal para que quede bien sujeto y no se caiga sobre el peque.
- Usad objetos sin bordes afilados dentro del vaso.
- Si usáis un rulo de cartón, comprobad que gira con suavidad para que el experimento funcione bien.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.