El Jardín de Campanitas
Los sonidos suaves y repetitivos calman y fascinan a los bebés más pequeños. Con unos cuantos cascabeles bien sujetos creamos un rincón sonoro en plena naturaleza donde el peque puede tocar, escuchar y descubrir causa y efecto.
Duración
~15 min
Edad
0-1 años
Ideal para
Calmar
Lo que necesitáis
- 3 o 4 cascabeles o campanillas pequeñas bien cosidos o anudados
- Un cordón o cinta larga resistente
- Una manta o hamaca portátil para tumbar o sentar al bebé
- Dos puntos de apoyo bajos, como una valla, dos sillas o ramas bajas
Preparación
Atad los cascabeles a intervalos regulares en el cordón, comprobando que los nudos son firmes, y tensad el cordón entre los dos apoyos a la altura de las manitas del bebé sentado o tumbado.
Paso a paso
- 1
Buscad un rincón tranquilo con dos apoyos bajos, como una valla y un banco, dos sillas de jardín o ramas bajas de un arbusto.
- 2
Atad bien el cordón con los cascabeles entre ambos puntos, a la altura de las manos del bebé sentado o tumbado boca arriba.
- 3
Colocad la manta o hamaca justo debajo, de forma que el peque quede cómodamente al alcance del cordón.
- 4
Tumbad o sentad al bebé y dejad que sea él quien descubra el cordón con la mirada primero.
- 5
Acercad su manita despacio hasta que roce un cascabel y escuche el sonido; sonreíd y celebradlo con la voz.
- 6
Repetid el gesto varias veces, dejando que poco a poco sea el propio bebé quien alargue el brazo solo.
- 7
Aprovechad para nombrar en voz alta lo que pasa: '¡suena!', '¡lo has tocado tú!'.
- 8
Dejad pausas de silencio entre cascabeleo y cascabeleo para que el peque distinga el antes y el después.
- 9
Terminad la sesión con una caricia suave y desatando el cordón con cuidado para guardarlo.
Variantes para no aburrirse
- Para bebés más pequeños que aún no controlan bien el brazo, mové vosotros el cordón suavemente y dejad que solo observen y escuchen.
- Para los que ya gatean, colgad el cordón un poco más alto y proponedles que se incorporen apoyándose para alcanzarlo.
- Si hay un hermano mayor, que sea él quien haga sonar los cascabeles primero para que el peque aprenda imitando.
Consejos para los papás
- Los cascabeles son piezas pequeñas: comprobad que están cosidos o anudados con firmeza y no dejéis nunca al bebé solo con el cordón, por riesgo de enredo o de llevárselo a la boca.
- Elegid un momento en que el bebé esté tranquilo y no tenga sueño ni hambre, para que disfrute plenamente del juego.
- Guardad el cordón con los cascabeles fuera del alcance de los peques cuando termine el juego.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.