El Jardín de Cristales de Sal
Con solo agua, sal y un poco de paciencia, los peques pueden observar cómo la naturaleza crea formas geométricas asombrosas. Es un proyecto de varios días que enseña constancia y despierta la curiosidad científica.
Duración
~30 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- un tarro de cristal transparente
- sal fina (unos 100 g)
- agua caliente (que ponga un adulto)
- un trozo de lana o cordel y un lápiz
Preparación
Antes de empezar, calentad agua en un cazo (esto lo hace el adulto) y tened a mano el tarro, la sal y el cordel atado a un lapicito.
Paso a paso
- 1
Explicad a los peques que van a hacer crecer cristales de sal, como si fueran pequeños geólogos.
- 2
El adulto calienta agua en un cazo hasta que esté caliente pero no hirviendo, y la vierte en el tarro de cristal.
- 3
Añadid sal poco a poco, removiendo con una cuchara cucharada a cucharada, hasta que ya no se disuelva más y quede un poso en el fondo (eso es una disolución saturada).
- 4
Dejad templar el agua unos minutos antes de seguir, para evitar quemaduras al tocar el tarro.
- 5
Atad el trozo de lana a un lápiz y colgadlo dentro del tarro, de forma que quede sumergido sin tocar el fondo ni las paredes.
- 6
Colocad el tarro en un lugar tranquilo, estable y lejos de corrientes de aire o luz solar directa.
- 7
Cada día, invitad a los peques a observar el tarro y a dibujar o anotar en una libreta de 'científico' los cambios que ven.
- 8
En unos 3-5 días empezarán a aparecer pequeños cristales en la cuerda; a partir de la semana serán más grandes y visibles.
- 9
Cuando estéis satisfechos con el tamaño, sacad la cuerda con cuidado, dejadla secar sobre papel y admirad juntos vuestra creación.
Variantes para no aburrirse
- Peques de 6 años: simplificar la explicación diciendo que 'el agua se bebe la sal' y centrarse en dibujar lo que ven cada día.
- Mayores de 8 años: investigar por qué se forman los cristales y comparar qué pasa si usan azúcar en vez de sal.
- Con hermanos: cada uno hace su propio tarro con un color de cordel distinto y compiten a ver cuál crece más rápido.
Consejos para los papás
- El agua caliente debe manipularla siempre un adulto; dejad que temple antes de que los peques toquen el tarro.
- Sed pacientes: el proceso lleva días, pero merece la pena ver crecer los cristales poco a poco.
- Guardad el tarro en un sitio estable donde nadie lo pueda tirar sin querer.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.