El Juzgado Familiar
Convertid el salón en una sala de justicia por un rato: se investiga un 'caso' inventado (quién se comió la última galleta, quién dejó la luz encendida...) y cada uno defiende una postura con argumentos. Es un juego que mezcla teatro, lógica y mucho humor, perfecto para tardes en las que apetece hablar y reír en familia.
Duración
~50 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Folios y rotuladores
- Una mesa o rincón para el 'estrado'
- Un objeto que haga de martillo de juez (una cuchara de madera vale)
- Cartulina para carteles de 'Juzgado', 'Testigo', 'Silencio'
Preparación
Elegid un 'caso' tonto y sin importancia real (por ejemplo: '¿quién es responsable de que el mando de la tele siempre desaparezca?'). Preparad un folio con los roles: Juez, Fiscal, Abogado defensor, Acusado y 1-2 Testigos. Colocad una mesa como estrado y unas sillas enfrentadas para las dos partes.
Paso a paso
- 1
Reunid a toda la familia y anunciad el caso del día en tono muy serio y solemne, como si fuera un telediario.
- 2
Repartid los roles: alguien es el Juez (con el martillo improvisado), otros son Fiscal y Abogado Defensor, otro es el Acusado, y el resto son Testigos o Jurado.
- 3
Dad 5 minutos para que cada abogado (con ayuda de su cliente) prepare 3 argumentos por escrito en un folio, a favor o en contra.
- 4
El Juez abre la sesión golpeando la mesa y diciendo la frase mágica: 'Se abre la sesión del Juzgado Familiar, sentaos y guardad silencio'.
- 5
El Fiscal expone su acusación en voz alta, con gestos y mucha teatralidad, explicando por qué el Acusado es culpable.
- 6
El Abogado Defensor responde con sus propios argumentos, intentando convencer de la inocencia de su cliente.
- 7
El Juez llama a los Testigos uno a uno: cada uno cuenta lo que 'vio' u 'oyó', inventando detalles graciosos que sumen intriga al caso.
- 8
Se abre un turno de preguntas: Fiscal y Defensor pueden hacerse preguntas entre ellos y a los testigos, siempre con la mano levantada y permiso del Juez.
- 9
El Jurado (si hay más peques) delibera en voz baja 2 minutos y vota culpable o inocente; si no hay jurado, decide el Juez solo.
- 10
El Juez dicta sentencia con un final divertido y sin castigo real (por ejemplo: 'condenado a hacer el baile del pollo' o 'a contar un chiste malo'), y todos aplauden cerrando el juicio.
Variantes para no aburrirse
- Para los más peques del rango (9 años): casos más sencillos y cortos, con menos turnos de preguntas y roles ya asignados por un adulto.
- Para los mayores (11-12 años): añadid 'pruebas' físicas (un dibujo, un objeto) que se presenten como evidencia y permitid objeciones tipo '¡protesto!' que el juez acepta o rechaza.
- Con hermanos: turnaos el papel de Juez en cada partida para que todos prueben el rol de más autoridad, y dejad que inventen casos nuevos ellos mismos.
Consejos para los papás
- Dejad claro desde el principio que es un juego y que el veredicto no tiene consecuencias reales, para que nadie se lo tome a mal si 'pierde' el caso.
- Si algún peque se pone nervioso hablando en público, dadle la opción de leer sus argumentos en vez de improvisar; el objetivo es pasarlo bien, no lucirse.
- Grabad por escrito (no en vídeo) las sentencias más divertidas en un cuaderno para reírse releyéndolas otro día.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.