El Laboratorio del Slime Polimérico
Esta no es solo una manualidad pegajosa: es un pequeño experimento de química de polímeros que los adolescentes pueden entender y explicar de verdad. Con ingredientes de andar por casa, veréis en directo cómo unas moléculas líquidas se entrelazan hasta formar una masa elástica.
Duración
~45 min
Edad
13-15 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Pegamento escolar blanco (cola blanca)
- Bicarbonato de sodio
- Agua tibia y un bol grande
- Solución para lentillas con borato de sodio (o líquido almidón como alternativa), colorante alimentario y purpurina opcionales
Preparación
Forrad la mesa de trabajo con papel de periódico o un mantel de plástico, porque el pegamento puede manchar. Tened a mano un bol, una cuchara, un vaso pequeño y todos los ingredientes medidos antes de empezar.
Paso a paso
- 1
En un bol, verter 120 ml (medio vaso) de pegamento escolar blanco.
- 2
Añadir 120 ml de agua tibia al pegamento y remover bien con una cuchara hasta conseguir una mezcla homogénea: esta es la base líquida de polímero.
- 3
Si queréis darle color, añadir ahora unas gotas de colorante alimentario o un poco de purpurina y remover de nuevo.
- 4
Aparte, en un vaso pequeño, mezclar una cucharadita de bicarbonato de sodio con 15 ml (una cucharada) de solución para lentillas, que contiene el borato de sodio necesario para activar la reacción.
- 5
Verter poco a poco esta mezcla activadora sobre el bol de pegamento, removiendo sin parar: veréis cómo la textura empieza a espesar casi al instante.
- 6
Cuando la masa se despegue de las paredes del bol, sacarla y amasarla con las manos limpias durante 2-3 minutos hasta que quede elástica y no pegajosa (si sigue pegándose, añadir un poquito más de activador, gota a gota).
- 7
Aprovechad este momento para explicar la ciencia: el pegamento tiene cadenas largas de moléculas (polímeros) sueltas en el agua, y el borato actúa como un 'puente' que las une entre sí, por eso la mezcla pasa de líquida a gomosa.
- 8
Jugad libremente con el slime: estirarlo, hacer burbujas de aire, comprobar cómo rebota o se rompe según la velocidad con que lo manipuléis.
- 9
Si queréis ir más allá, probad a estirarlo muy despacio frente a muy rápido y comentad por qué se comporta de forma diferente según la fuerza aplicada (esa es la clave de los fluidos no newtonianos).
- 10
Guardar el slime en un bote hermético o una bolsa con cierre para que no se seque, y etiquetarlo con la fecha del experimento.
Variantes para no aburrirse
- Con peques (a partir de 8 años y con ayuda de un adulto): que el adulto mida los líquidos y el activador, y que ellos solo remuevan y jueguen con el slime ya hecho.
- Con mayores o muy curiosos: investigad qué pasa si cambiáis las proporciones de activador o usáis pegamento transparente en vez de blanco, anotando los resultados como un cuaderno de laboratorio real.
- Con hermanos: que cada uno prepare su propio color de slime y luego los mezcléis todos para crear un slime de efecto marmolado.
Consejos para los papás
- El slime no se debe comer ni acercar a la boca o los ojos; lavad bien las manos al terminar de manipular la solución activadora.
- Si algún peque menor participa, que sea siempre bajo supervisión directa de un adulto, sobre todo en el paso de mezclar el activador.
- Usad ropa que no os importe manchar y tened cerca un paño húmedo, porque el pegamento puede pegarse a la ropa antes de activarse del todo.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.