El Lazarillo de Confianza
Este juego pone a prueba la confianza y la comunicación entre hermanos o amigos: uno se convierte en guía y el otro, con los ojos vendados, debe atravesar un pequeño circuito de obstáculos guiándose solo por las instrucciones que escucha. Es un clásico infalible para trabajar la escucha activa y reírse mucho por el camino.
Duración
~30 min
Edad
9-12 años
Ideal para
Entretener
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- un pañuelo o bufanda para tapar los ojos
- objetos del entorno para marcar obstáculos (piedras, ramas, mochilas)
Preparación
Elegid una zona segura y despejada de peligros reales (sin bordillos altos, cristales ni desniveles) y colocad 5-6 obstáculos sencillos de esquivar o rodear a lo largo de un recorrido de unos 15-20 pasos.
Paso a paso
- 1
Formad parejas y explicad que uno hará de 'guía' y el otro de 'aventurero' con los ojos vendados; luego se cambiarán los papeles.
- 2
Antes de empezar, dejad que el aventurero mire bien el recorrido y los obstáculos durante unos segundos para hacerse una idea del espacio.
- 3
Vendad los ojos del aventurero con el pañuelo, comprobando que no vea nada y que esté cómodo.
- 4
El guía se coloca al lado o detrás (nunca delante tirando de él) y solo puede dar instrucciones con la voz: 'dos pasos al frente', 'gira un poco a la izquierda', 'agáchate', 'salta pequeño'...
- 5
Está prohibido tocar o empujar al aventurero: todo se resuelve con palabras claras y calmadas.
- 6
El aventurero avanza despacio, escuchando con atención y confiando en su guía, hasta completar el recorrido sin chocar con ningún obstáculo.
- 7
Al llegar al final, quitad el pañuelo y celebrad juntos el logro, comentando qué instrucciones fueron las más útiles.
- 8
Cambiad los papeles y repetid el recorrido, o modificadlo un poco (nuevos obstáculos, otro orden) para que el segundo turno tenga su propio reto.
- 9
Terminad hablando un momento sobre cómo se sintió cada uno al no poder ver y tener que confiar en otra persona.
Variantes para no aburrirse
- Para los más pequeños de la familia: haced el recorrido más corto y con menos obstáculos, y permitid que el guía sujete suavemente la mano si se pone nervioso.
- Para los mayores más atrevidos: complicad el recorrido con más giros, alguna cuesta suave o la orden de recoger un objeto concreto sin verlo, solo palpando.
- Si jugáis con hermanos: montad un pequeño torneo por parejas y cronometrad cada recorrido, sumando puntos por completar sin tocar ningún obstáculo (nunca premiéis la velocidad sobre la seguridad).
Consejos para los papás
- Comprobad siempre el terreno antes de vendar los ojos a nadie: nada de raíces sueltas, escalones, agua o desniveles peligrosos.
- Un adulto debe estar cerca en todo momento para frenar cualquier golpe que el guía no llegue a evitar con la voz.
- Si algún peque se siente incómodo con los ojos tapados, respetad su ritmo y dejad que empiece solo con los ojos entornados o con las manos sobre ellos.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.