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El Masaje de Manitas y Piecitos

Este momento de calma con aceite templado y masaje suave ayuda a relajar a los peques mientras refuerza el vínculo con quien se lo hace. Es perfecto después del baño o antes de la siesta, en un rinconcito tranquilo de casa.

Duración

~10 min

Edad

0-2 años

Ideal para

Calmar

Vídeo para inspiraros

Lo que necesitáis

  • Aceite vegetal suave (almendras dulces o coco)
  • Una manta o toalla suave
  • Música relajante (opcional)
  • Un rinconcito tranquilo de la casa

Preparación

Templa unas gotas de aceite entre las manos y prepara un rinconcito calentito con la manta extendida en el suelo.

Paso a paso

  1. 1

    Elige un momento tranquilo del día, por ejemplo después del baño o antes de la siesta, cuando el peque esté relajado y sin hambre.

  2. 2

    Extiende una manta o toalla suave en el suelo, en una habitación calentita, y tumba al peque boca arriba encima.

  3. 3

    Échate unas gotas de aceite vegetal suave en las palmas y frótalas entre sí para templarlo antes de tocar su piel.

  4. 4

    Empieza por una manita, sujetándola con delicadeza, y masajea cada dedito uno a uno, del centro hacia la punta, con pequeños movimientos circulares.

  5. 5

    Sube por la palma y el dorso de la mano con caricias suaves, sin apretar, mirándole a los ojos y hablándole con voz calmada.

  6. 6

    Repite el mismo proceso con la otra manita, dedito a dedito, palma y dorso.

  7. 7

    Continúa con los piecitos, masajeando cada dedito, la planta y el empeine con movimientos igual de suaves y lentos.

  8. 8

    Acompaña todo el masaje con una nana tarareada en voz baja o simplemente con silencio y respiración tranquila.

  9. 9

    Observa en todo momento la reacción del peque y para si se muestra incómodo, tiene frío o quiere moverse, respetando siempre su ritmo.

  10. 10

    Termina con un abrazo largo y déjale un ratito envuelto en la manta calentito antes de vestirle de nuevo.

Variantes para no aburrirse

  • Para peques recién nacidos: reduce el masaje a caricias muy suaves sin insistir en cada dedito, apenas un par de minutos.
  • Para mayores cerca de los 2 años: déjale que intente masajear tus manos o las suyas propias imitándote, convirtiéndolo en un juego de "yo también".
  • Con hermanos: el mayor puede elegir la canción o sujetar suavemente el bote de aceite mientras el adulto hace el masaje al pequeño.

Consejos para los papás

  • Usa siempre aceites vegetales suaves y aptos para bebés, evitando esencias fuertes, y prueba antes una pequeña cantidad en su piel para descartar alergias.
  • Mantén la habitación calentita y nunca dejes el bote de aceite al alcance del peque para que no lo chupe ni se lo derrame encima.

Qué trabajan mientras juegan

vínculo afectivoregulación emocionalconciencia corporal

¿Os animáis con esta?

Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.

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