El Masaje Tranquilo de las Manitas
El contacto piel con piel calma, relaja y fortalece el vínculo entre vosotros. Con unos minutos al día de masaje suave, el peque aprende a reconocer su propio cuerpo mientras disfruta de toda vuestra atención.
Duración
~10 min
Edad
0-18 años
Ideal para
Calmar
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- Una manta o toalla suave
- Aceite o crema hidratante para bebés (opcional)
- Música relajante suave (opcional)
Preparación
Extiende una manta suave en el suelo o en la cama, atempera un poco de aceite entre tus manos si vas a usarlo, y asegúrate de que la habitación esté calentita y tranquila.
Paso a paso
- 1
Lava y calienta bien tus manos antes de empezar.
- 2
Coloca al peque tumbado boca arriba sobre la manta, con luz suave y sin ruidos fuertes alrededor.
- 3
Ponte un poco de aceite en las manos y frótalas para calentarlo (si no usas aceite, salta este paso).
- 4
Toma una manita del peque entre las tuyas y masajea la palma con el pulgar haciendo pequeños círculos, mientras le hablas o cantas muy bajito.
- 5
Pasa a cada dedito uno a uno, apretando suavemente desde la base hasta la punta.
- 6
Repite el mismo masaje en la otra manita, sin prisa, observando su cara para ver si le gusta.
- 7
Sube por el brazo con movimientos suaves de abajo hacia arriba, como si 'ordeñases' con cariño.
- 8
Haz lo mismo en los pies: masajea la planta con el pulgar y luego cada dedito.
- 9
Termina con la tripita, dibujando círculos suaves en el sentido de las agujas del reloj alrededor del ombligo, que ayuda a la digestión.
- 10
Cierra el momento con un abrazo largo o cogiéndolo en brazos, hablándole con voz calmada.
Variantes para no aburrirse
- Con bebés muy pequeños (0-6 meses): acorta la sesión a 3-4 minutos y céntrate solo en manos y pies.
- Con peques mayores (12-18 meses): deja que intente 'masajearte' a ti también, imitando tus movimientos.
- Con hermanos: el mayor puede masajear con mucho cuidado un pie mientras tú haces el otro, siempre bajo tu supervisión directa.
Consejos para los papás
- No aprietes fuerte, observa la cara del peque y para si muestra incomodidad o llora.
- Si usas aceite o crema, prueba antes en una zona pequeña de piel para descartar alergias.
- Evita hacerlo justo después de comer, mejor antes del baño o de la siesta.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.