El Mensajero de Tinta Invisible
Convertid la cocina en un cuartel de espías: con un poco de limón y papel, los peques descubren un truco de tinta invisible de verdad. Es ciencia, magia y juego de espías en uno solo.
Duración
~40 min
Edad
6-8 años
Ideal para
Aprender
Vídeo para inspiraros
Lo que necesitáis
- medio limón exprimido y colado
- un bastoncillo de algodón o un pincel fino
- papel blanco liso
- una lámpara de mesa con bombilla encendida
Preparación
Exprimid el limón en un vasito pequeño, colad las pepitas y dejad el papel, el bastoncillo y la lámpara ya preparados sobre la mesa.
Paso a paso
- 1
Sentaos a la mesa y contadles que hoy van a ser espías con un truco secreto: la tinta invisible hecha de limón.
- 2
Exprimid el limón en un vasito pequeño y colad bien las pepitas con un colador o un tenedor.
- 3
Mojad el bastoncillo de algodón o el pincel en el zumo de limón, cargándolo bien.
- 4
Pedid al peque que escriba una palabra corta o dibuje un símbolo secreto en el papel blanco usando el zumo como si fuera tinta.
- 5
Dejad que el papel se seque al aire durante 5-10 minutos; veréis que el mensaje desaparece por completo.
- 6
Cuando esté seco, acercad el papel con cuidado a la luz de una lámpara de mesa encendida, sin tocar la bombilla, durante uno o dos minutos.
- 7
Observad juntos cómo el mensaje va apareciendo poco a poco en un tono marrón dorado, como magia.
- 8
Repetid el juego escribiendo mensajes distintos para cada miembro de la familia y dejad que cada uno 'active' su mensaje con el calor.
- 9
Guardad los papeles ya revelados en una libreta especial: el archivo secreto del club de espías caseros.
Variantes para no aburrirse
- Con peques de 6 años: que dicten el mensaje y un adulto lo escriba, ellos solo revelan el mensaje con la luz.
- Con los de 8 años: inventad además un código cifrado con números o símbolos para complicar el mensaje.
- Con hermanos: cada uno escribe un mensaje secreto para el otro y deben descubrirlo entre ellos como agentes rivales.
Consejos para los papás
- La fuente de calor (lámpara o plancha) debe manejarla siempre un adulto; no dejéis que los peques la toquen directamente.
- Si usáis una lámpara, comprobad que la bombilla se calienta lo suficiente; si no, un adulto puede pasar el papel muy cerca de una tostadora encendida, con mucha supervisión.
- Guardad las pepitas y restos de limón lejos del alcance si hay hermanos muy pequeños en casa.
Qué trabajan mientras juegan
¿Os animáis con esta?
Guardadla para luego o sellad la aventura cuando la hagáis.